sábado, 18 de abril de 2015

La enseñanza de Jehová” llega a todas las naciones.-El procónsul [...] se hizo creyente, pues quedó atónito por la enseñanza de Jehová.” (HECH. 13:12)

"La enseñanza de Jehová" llega a todas las naciones

"El procónsul [...] se hizo creyente, pues quedó atónito por la enseñanza de Jehová." (HECH. 13:12)

¿QUÉ CONTESTARÍA?

¿Cómo benefició la pax romana a los seguidores de Jesús?

¿Cómo aprovecharon los cristianos las vías de comunicación del Imperio romano y la gran difusión de la lengua griega?

¿Cómo contribuyó la ley romana a la predicación, y por qué fue útil que los judíos estuvieran tan dispersados?

LA OBRA que Jesús encargó a sus seguidores no era fácil. Les dijo: "Vayan [...] y hagan discípulos de gente de todas las naciones". Con el tiempo, las "buenas nuevas del reino se [predicarían] en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones" (Mat. 24:14; 28:19).

2 Aunque los discípulos amaban a Jesús y también el mensaje que tenían que predicar, seguramente se preguntaban cómo iban a cumplir su comisión. Eran solo unos pocos. Además, predicaban que Jesús era el Hijo de Dios, pero Jesús ya no estaba con ellos, lo habían matado. Por otro lado, se les consideraba "iletrados y del vulgo", gente común que había recibido muy poca educación (Hech. 4:13). Y el mensaje que debían proclamar iba en contra de lo que enseñaban los prominentes líderes religiosos, que habían sido instruidos en las más antiguas tradiciones judías. En su propia tierra, a los discípulos no se les tenía demasiada estima. Y, en pág. 20comparación con el vasto Imperio romano, ¿qué era la nación de Israel?

3 Por si fuera poco, Jesús les había advertido que serían odiados y perseguidos. Dijo que a algunos incluso los matarían (Luc. 21:16, 17). También se enfrentarían a traiciones, falsos profetas y el aumento de la maldad (Mat. 24:10-12). Además, suponiendo que su mensaje fuera bien recibido, ¿cómo iban a llevarlo "hasta la parte más distante de la tierra"? (Hech. 1:8.) ¡Qué pequeños debieron sentirse!

4 A pesar de los obstáculos, aquellos discípulos se pusieron manos a la obra y llevaron el mensaje, no solo a Jerusalén y Samaria, sino a todo el mundo conocido en aquel entonces. En solo treinta años, las buenas nuevas se habían predicado "en toda la creación que está bajo el cielo" y estaban "llevando fruto y aumentando en todo el mundo" (Col. 1:6, 23). Por poner un ejemplo, a raíz de lo que Pablo dijo e hizo en Chipre, el procónsul —o gobernador romano— Sergio Paulo "se hizo creyente, pues quedó atónito por la enseñanza de Jehová" (lea Hechos 13:6-12).

5 Los cristianos sabían que no podrían cumplir con su comisión solos. Jesús les había asegurado que él estaría con ellos y que también tendrían la ayuda del espíritu santo (Mat. 28:20). Además, parece que las circunstancias de aquella época facilitaron la predicación. El libro La evangelización en la iglesia primitiva explica: "No hubo, probablemente, período de la historia del mundo que mejor se adaptara para recibir al naciente cristianismo que el siglo 1 d.C. [...] Allá por el siglo 2 los cristianos [...] comenzaron a sostener que la divina providencia había preparado al mundo para el advenimiento del cristianismo".

6 La Biblia no dice hasta qué punto intervino Jehová en los sucesos del primer siglo para que la predicación se extendiera. Lo que sí sabemos es que él quería que las buenas nuevas se predicaran, y Satanás no. En este artículo veremos algunos factores que probablemente contribuyeron a que el siglo primero fuera el momento ideal para difundir el mensaje. Y en el artículo siguiente analizaremos algunos factores que contribuyen hoy día a que las buenas nuevas lleguen hasta el último rincón de la Tierra.

LA PAX ROMANA

7 En ciertos aspectos, el dominio romano del primer siglo benefició a los cristianos. Por ejemplo, la pax romana —la paz internacional impuesta por Roma— aportó estabilidad a todo el imperio. Es cierto que hubo "guerras e informes de guerras", como había predicho Jesús (Mat. 24:6). Los ejércitos romanos destruyeron Jerusalén en el año 70 y también hubo algunos enfrentamientos en las fronteras del imperio. Pero por unos doscientos años, contando desde los días de Jesús, la zona del Mediterráneo disfrutó de una época relativamente pacífica. Cierta obra de consulta comenta: "Nunca antes en la historia había existido un período de pág. 21tranquilidad que durara tanto, y nunca más se viviría una época de paz tan permanente entre tantas personas".

8 Orígenes, teólogo del siglo tercero, dijo que el hecho de que hubieran existido muchos reinos habría sido "un obstáculo para la propagación de la doctrina de Jesús" por todo el mundo, pues los hombres de todo lugar habrían tenido que hacer el servicio militar y "combatir por su patria". Argumentó: "¿Cómo, pues, iba a imponerse una doctrina de paz, que no permite ni vengarse de los enemigos, si, al [llegar] Jesús, la situación del orbe no hubiera adquirido en todas partes un carácter más suave?". Aunque bajo el dominio romano se persiguió a los cristianos, ellos aprovecharon aquel tiempo de relativa paz para predicar las buenas nuevas (lea Romanos 12:18-21).

LAS VÍAS DE COMUNICACIÓN

9 Los cristianos se beneficiaron del sistema de calzadas romanas. Roma tenía un ejército fuerte y preparado que garantizaba el control de todos sus súbditos. Para que las tropas se desplazaran con facilidad, hacían falta buenas vías de paso, y los ingenieros romanos eran especialistas en construirlas. Hicieron más de 80.000 kilómetros (50.000 millas) de calzadas que conectaban prácticamente todas las provincias romanas a través de bosques, desiertos y montañas.

10 Además del sistema de calzadas, los romanos contaban con 27.000 kilómetros (17.000 millas) de ríos y canales por los que navegar. Y, por mar, los barcos romanos recorrían unas novecientas rutas que conectaban cientos de puertos. Así que los cristianos podían desplazarse por todo el mundo romano. A pesar de que había algunas dificultades, el apóstol Pablo y otros viajaron sin necesidad de pasaportes ni visados. No se conocían los controles de inmigración ni las aduanas. ¿Y qué hay de la seguridad? Como los delincuentes temían ser castigados, era bastante seguro transitar por las calzadas. La armada mantenía las rutas marítimas libres de piratas, por lo que tampoco era demasiado peligroso navegar. Aunque Pablo naufragó en varias ocasiones y obviamente había algunos peligros en alta mar, las Escrituras no mencionan que se encontrara con piratas (2 Cor. 11:25, 26).

EL IDIOMA

Con el códice era mucho más fácil encontrar un pasaje de la Biblia (Vea el párrafo 12)11 El griego koiné (común) fomentó la buena comunicación y la unidad en las congregaciones. Gracias a las conquistas de Alejandro Magno se hablaba en muchos lugares, así que los cristianos podían llegar con el mensaje a todo tipo de personas. Por otra parte, ciertos judíos que vivían en Egipto habían hecho una traducción al griego de las Escrituras Hebreas: la Septuaginta. La gente estaba familiarizada con esta traducción, y los primeros cristianos podían citar de ella libremente. Es más, como el griego tenía un vocabulario muy amplio y se prestaba para explicar conceptos espirituales, los cristianos también lo usaron en sus propios escritos.

pág. 2212 Ahora bien, los rollos que contenían las Escrituras eran difíciles de manejar. Cada vez que se buscaba un pasaje bíblico había que desenrollarlos y enrollarlos. Y, por lo general, únicamente estaban escritos por un lado del pergamino, así que eran muy extensos. Tan solo el Evangelio de Mateo ocupaba un rollo entero. Pero entonces llegó el códice, que se parecía mucho al libro tal como lo conocemos hoy. Consistía en un conjunto de páginas cosidas por un extremo. Para leer un pasaje, bastaba con abrir el códice por la página correspondiente. ¡Qué diferencia! Aunque no sabemos exactamente cuándo comenzaron a usarlo los cristianos, cierta obra de referencia dice: "Tan universal es el uso cristiano del códice en el siglo II que su introducción quizá se remonte a mucho antes del año 100".

LA LEY ROMANA

13 La ley romana, que regía en todo el imperio, concedía a los ciudadanos romanos derechos y privilegios muy importantes. Pablo se valió de esos derechos en varias ocasiones. Por ejemplo, cuando iban a azotarlo en Jerusalén, le preguntó a un oficial romano: "¿Les es lícito azotar a un hombre que es romano y no condenado?". La respuesta era no. Por eso, cuando Pablo dijo que era ciudadano romano de nacimiento, "se retiraron de él los hombres que iban a interrogarlo con tormento; y al comandante militar le dio miedo cuando averiguó que era romano y que él lo había atado" (Hech. 22:25-29).

14 Gracias a su ciudadanía romana, Pablo recibió un mejor trato cuando estuvo en Filipos (Hech. 16:35-40). En Éfeso, el registrador de la ciudad se refirió al sistema legal romano después de calmar a una multitud que estaba enfurecida contra los discípulos (Hech. 19:35-41). Y la apelación que Pablo hizo en Cesarea hizo posible que defendiera su fe ante el César (Hech. 25:8-12). Así fue como la ley romana permitió a los primeros cristianos "defender y establecer pág. 23legalmente las buenas nuevas" (Filip. 1:7).

LOS JUDÍOS ESTABAN DISPERSADOS

15 Había comunidades judías dispersadas por todo el Imperio romano, y probablemente esto fue un punto a favor para la difusión de las buenas nuevas. Siglos antes, los judíos habían sido desterrados, primero por los asirios y más tarde por los babilonios. Ya para el siglo quinto antes de nuestra era, había comunidades judías en las 127 provincias del Imperio persa (Est. 9:30). Cuando Jesús estuvo en la Tierra, los judíos habían llegado hasta Egipto y otras partes del norte de África así como a Grecia, Asia Menor y Mesopotamia. El Imperio romano tenía 60 millones de habitantes, y se calcula que 1 de cada 14 era judío. Y sin importar adónde iban, los judíos llevaban consigo su religión (Mat. 23:15).

16 Como los judíos estaban tan dispersados, muchos no judíos llegaron a conocer las Escrituras Hebreas. Aprendieron que solo hay un Dios verdadero y que quienes le sirven tienen que vivir según elevadas normas morales y éticas. Las Escrituras Hebreas también contenían muchas profecías sobre el Mesías (Luc. 24:44). Tanto los judíos como los cristianos veían esos escritos como Palabra de Dios, por lo que Pablo pudo aprovechar ese punto en común para llegarles al corazón a los que eran sinceros. Tenía la costumbre de ir a las sinagogas de los judíos y allí explicarles las Escrituras (lea Hechos 17:1, 2).

17 Para adorar a Dios, los judíos se reunían regularmente en sinagogas o en otros lugares al aire libre. Cantaban alabanzas, oraban y analizaban juntos las Escrituras. Los discípulos adoptaron las mismas costumbres y, de hecho, hoy seguimos un modelo parecido.

JEHOVÁ LO HIZO POSIBLE

18 Como hemos visto, hubo una serie de factores que contribuyeron a que los discípulos de Jesús pudieran predicar las buenas nuevas: la pax romana, las facilidades para viajar de un lado a otro, el idioma griego, la ley romana y el hecho de que los judíos estuvieran dispersados.

19 Cuatro siglos antes, el filósofo griego Platón había puesto en boca de uno de sus personajes estas palabras: "Es dura tarea descubrir al hacedor y padre de este universo, y, una vez descubierto, es imposible declararlo a todos los hombres". Sin embargo, Jesús señaló: "Las cosas que son imposibles para los hombres son posibles para Dios" (Luc. 18:27). El Creador del universo quiere que las personas lo encuentren y lo conozcan. De ahí que Jesús les dijera a sus seguidores: "Hagan discípulos de gente de todas las naciones" (Mat. 28:19). Con la ayuda de Jehová, podemos cumplir esta comisión. El próximo artículo analizará cómo se está realizando hoy día.

[Preguntas del estudio]

1-3. ¿A qué obstáculos se enfrentaron los discípulos de Jesús?

4. ¿Qué lograron los discípulos de Jesús del primer siglo?

5. a) ¿Qué les aseguró Jesús a sus discípulos? b) ¿Qué han llegado a pensar algunos sobre las circunstancias del siglo primero?

6. ¿Qué veremos a) en este artículo? b) en el siguiente?

7. a) ¿Qué era la pax romana? b) ¿Por qué fue tan excepcional?

8. ¿Cómo ayudó la relativa paz del imperio a los cristianos?

9, 10. ¿Por qué era relativamente fácil para los cristianos viajar por el Imperio romano?

11. ¿Por qué fue el griego tan útil para los cristianos?

12. a) ¿Qué es el códice? b) ¿Qué ventajas tenía el códice? c) ¿Cuándo empezaron los cristianos a usarlo?

13, 14. a) ¿Cómo se valió Pablo de los derechos que tenía por ser ciudadano romano? b) ¿Cómo ayudó la ley romana a los cristianos?

15. ¿Hasta qué lugares habían llegado los judíos?

16, 17. a) ¿Cómo se beneficiaron los no judíos de que los judíos estuvieran dispersados? b) ¿Qué costumbres de los judíos adoptaron los discípulos?

18, 19. a) ¿Qué lograron los cristianos gracias a las circunstancias del siglo primero? b) ¿Cómo ve usted a Jehová después de lo que hemos analizado?

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

BARUC,.Bendito).

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BARUC

(Bendito).

1. Escriba que fue secretario de Jeremías. Era hijo de Nerías y hermano de Seraya, el comisario ordenador de Sedequías que leyó el rollo de Jeremías junto al Éufrates. (Jer 32:12; 51:59-64.)

En el cuarto año del rey Jehoiaquim, en 625 a. E.C., Baruc empezó a escribir en un rollo el mensaje profético dictado por Jeremías concerniente a la destrucción de Jerusalén. A finales del año siguiente, en 624 a. E.C., Baruc leyó en voz alta el rollo "a oídos de todo el pueblo" en la entrada de la casa de Jehová. Más tarde, una asamblea de príncipes le ordenó que se lo leyese a ellos. Afectados por lo que oyeron y temiendo lo que sucedería cuando este mensaje llegase a los oídos del rey, instaron a Baruc y a Jeremías a esconderse. Al oír la denunciación, Jehoiaquim quemó el rollo trozo a trozo y ordenó que llevasen a su presencia a Baruc y a Jeremías, "pero Jehová los mantuvo ocultos". Luego Baruc escribió otro rollo como el primero, "de boca de Jeremías", que contenía "muchas otras palabras" proféticas. (Jer 36:1-32.)

Dieciséis años más tarde, en el décimo año de Sedequías, solo unos meses antes de que Jerusalén fuese saqueada, Baruc se llevó la escritura de la propiedad que Jeremías había comprado a un primo suyo y la metió en una vasija de barro para guardarla en un lugar seguro. (Jer 32:1, 9-16.)

Mientras escribía el primer rollo, Baruc se quejó de fatiga. Jehová le advirtió que 'no siguiera buscando cosas grandes para sí', y le prometió que debido a su fidelidad sería protegido y estaría seguro 'en todos los lugares adonde fuese'. Esto resultó cierto, no solo durante el terrible sitio de Jerusalén, sino después, cuando los judíos rebeldes le obligaron a él y a Jeremías a ir con ellos a Egipto. (Jer 45:1-5; 43:4-7.)

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¿Qué promete la Biblia para el futuro?

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Pregunta 10

¿Qué promete la Biblia para el futuro?

"Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella." (Salmo 37:29)

"La tierra subsiste aun hasta tiempo indefinido." (Eclesiastés 1:4)

"El realmente se tragará a la muerte para siempre, y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro." (Isaías 25:8)

"En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos mismos de los sordos serán destapados. En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo, y la lengua del mudo clamará con alegría. Pues en el desierto habrán brotado aguas, y torrentes en la llanura desértica." (Isaías 35:56,)

"[Dios] limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado." (Revelación [Apocalipsis] 21:4)

"Edificarán casas, y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal." (Isaías 65:21, 22)

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

SEMANA DEL 20 DE ABRIL.-Escuela del Ministerio Teocrático

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SEMANA DEL 20 DE ABRIL

• Estudio Bíblico de Congregación

Cántico 3 y oración

cl cap. 23 párrs. 10-18 (30 minutos)

• Escuela del Ministerio Teocrático

Lectura de la Biblia: 1 Samuel 23, 24, 25 | Puntos sobresalientes (10 min.)

Núm. 1: 1 Samuel 23:13-23

Núm. 2: ¿Qué promete la Biblia para el futuro? (igw pág. 16 párrs. 1-3)

Núm. 3: Baruc (núm.1). Tema: Sirvamos a Jehová sin egoísmo (it-1 pág. 287)

• Reunión de Servicio

Cántico 97

Anuncios

15 min. "Cómo predicar con los exhibidores de publicaciones." Análisis con el auditorio. Presente una demostración en la que dos publicadores están tras una mesa o exhibidor de publicaciones con ruedas. El primer publicador se limita a sonreír a una persona que pasa. El otro, aparte de sonreírle a la siguiente persona, le hace una pregunta cuando esta se acerca y comienza a hablar con ella de manera entusiasta. ¿Cómo podemos seguir el ejemplo del segundo hermano en ocasiones en las que no estemos predicando con un exhibidor de publicaciones?

15 min. Gozosos acontecimientos anuales. Análisis con el auditorio basado en La Atalaya del 15 de septiembre de 2012, páginas 31 y 32, párrafos 15 a 19. Avive el entusiasmo por la próxima asamblea regional. Despierte la curiosidad por el contenido de la asamblea animando a todos a que se descarguen el programa de jw.org.

Cántico 75 y oración

• Estudio de la Atalaya

Cántico 98

La enseñanza de Jehová" llega a todas las naciones.

Cántico 104

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

martes, 14 de abril de 2015

texto diario Miércoles 15 de abril Consideren con humildad mental que los demás son superiores a ustedes (Filip. 2:3).

-- Miércoles 15 de abril

Consideren con humildad mental que los demás son superiores a ustedes (Filip. 2:3).

A Eva la impulsó el deseo de ser como Dios, y Adán desobedeció a su Creador por el deseo de continuar junto a ella (Gén. 3:5, 6). Satanás logró alejarlos de la adoración verdadera, y desde entonces ha tratado de despertar deseos egoístas en las personas. Incluso lo intentó con Jesús (Mat. 4:1-9). Y en nuestros días, Satanás ha conseguido que la mayoría de la gente caiga en su trampa y se comporte de manera egoísta. Tengamos mucho cuidado, pues la actitud egoísta que domina a esta sociedad se nos puede pegar (Efes. 2:2). El egoísmo podría compararse al óxido. Un objeto de hierro expuesto al aire y al agua puede empezar a oxidarse. Si no se le da importancia y se deja que el óxido siga corroyéndolo, este puede dañar su estructura o su funcionamiento. De igual modo, si bien es cierto que por el momento nos es imposible eliminar nuestra imperfección y nuestra tendencia al egoísmo, debemos estar atentos y no dejar que nos dominen (1 Cor. 9:26, 27). w14 15/3 1:2-4

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

texto diario-Martes 14 de abril El suelo de aquellos dos reyes de Israel y Siria, que te hacen sentir pavor morboso, será dejado enteramente (Is. 7:16).

-- Martes 14 de abril

El suelo de aquellos dos reyes de Israel y Siria, que te hacen sentir pavor morboso, será dejado enteramente (Is. 7:16).

En algún momento entre los años 762 y 759 antes de nuestra era, los reyes de Israel y de Siria le declararon la guerra al reino de Judá. ¿Qué pretendían? Tomar Jerusalén y sustituir al rey Acaz por otro hombre que seguramente no sería de la línea de David (Is. 7:5, 6). El rey de Israel tendría que haberlo pensado mejor. Estaba predicho que en el trono de Jehová se sentaría de manera permanente un descendiente de David, y lo que Dios dice siempre se cumple (Jos. 23:14; 2 Sam. 7:16). Al principio parecía que la alianza de los reyes de Israel y de Siria iba a tener éxito. ¡En una sola batalla, Acaz perdió 120.000 valientes guerreros! Entre ellos estuvo Maaseya, "hijo del rey" (2 Crón. 28:6, 7). Pero Jehová, que estaba observando y tenía muy presente su promesa a David, envió al profeta Isaías con un mensaje muy alentador, que en parte encontramos en el texto de hoy. w13 15/11 3:1-3

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

sábado, 11 de abril de 2015

Seamos valientes y actuemos con buen juicio como Jesús,-Aunque ustedes nunca lo vieron, lo aman. Aunque ahora no están mirándolo, sin embargo ejercen fe en él.” (1 PED. 1:8)

Seamos valientes y actuemos con buen juicio como Jesús

"Aunque ustedes nunca lo vieron, lo aman. Aunque ahora no están mirándolo, sin embargo ejercen fe en él." (1 PED. 1:8)

¿SABE LA RESPUESTA?

¿Qué nos ayudará a alcanzar la salvación?

¿Cómo podemos demostrar valor al igual que Jesús?

¿Cómo podemos imitar a Jesús y actuar con buen juicio?

HACERSE discípulo de Jesús es como emprender un viaje, un viaje que nos lleva a la vida eterna, sea en la Tierra o en el cielo. Jesús dijo: "El que haya aguantado hasta el fin [el fin de su vida o el fin de este mundo malo] es el que será salvo" (Mat. 24:13). ¿Qué significan estas palabras? Que para alcanzar la salvación debemos mantenernos fieles a Dios. También tenemos que evitar que este mundo nos distraiga (1 Juan 2:15-17). ¿Cómo podemos lograrlo?

2 Debemos seguir el ejemplo de Jesús. Al estudiar la Biblia, aprendemos cómo es, llegamos a amarlo y nuestra fe en él se fortalece (lea 1 Pedro 1:8, 9). El apóstol Pedro dijo que tenemos que imitar a Cristo lo mejor que podamos (1 Ped. 2:21). Si lo hacemos, llegaremos a nuestro destino: la vida eterna.* En el artículo anterior, vimos cómo podemos ser humildes y compasivos al igual que Jesús. Ahora analizaremos cómo imitar su valor y su buen juicio.

JESÚS ES VALIENTE

3 El valor es un sentimiento que nos fortalece y nos ayuda a hacer frente a las pruebas. La persona valiente no se rinde fácilmente, defiende lo justo y soporta el sufrimiento con dignidad y confianza. El valor está muy relacionado con el temor, la esperanza y el amor. ¿De qué manera? El temor de desagradar a Dios nos da fuerzas para vencer el temor al hombre (1 Sam. 11:7; Prov. 29:25). La esperanza nos ayuda a ver más allá de las pruebas y a afrontar el futuro con optimismo (Sal. 27:14). El amor nos impulsa a sacrificarnos por los demás aunque nuestra vida esté en peligro (Juan 15:13). ¿Qué nos ayudará a ser valientes? Confiar en Dios y seguir los pasos de su Hijo (Sal. 28:7).

4 Desde muy joven, Jesús defendió lo que era justo. En cierta ocasión, con tan solo 12 años, estuvo "en el templo, sentado en medio de los maestros" (lea Lucas 2:41-47). Ellos conocían bien la Ley de Moisés y las tradiciones judías, que hacían que dicha Ley fuera muy difícil de cumplir. Pero Jesús no se dejó intimidar por eso, no se quedó callado. Al contrario, les hizo preguntas, y no las que normalmente hace un niño curioso, sino preguntas profundas que los pusieron a pensar. Si los maestros trataron de entramparlo con argumentos polémicos, no lo lograron. ¿Cómo lo sabemos? La Biblia dice que todos los que lo estaban escuchando "quedaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas". ¡Cuánto valor demostró Jesús al defender la Palabra de Dios!

5 Durante su ministerio, Jesús demostró de muchas maneras que era valiente. Por ejemplo, dijo sin miedo que los líderes religiosos engañaban a la gente con doctrinas falsas (Mat. 23:13-36). No permitió que las cosas malas del mundo lo corrompieran (Juan 16:33). Nunca dejó de predicar, a pesar de que sus enemigos trataron de detenerlo (Juan 5:15-18; 7:14). Y, en dos ocasiones, echó del templo a quienes mostraban falta de respeto por la adoración a Jehová (Mat. 21:12, 13; Juan 2:14-17).

6 Reflexionar en el valor de Jesús frente a las pruebas fortalece nuestra fe. Veamos lo que sucedió en su último día de vida como ser humano. Él sabía lo que iba a pasar después de que Judas lo traicionara. Aun así, en la cena de la Pascua, le dijo: "Lo que haces, hazlo más pronto" (Juan 13:21-27). Después, cuando los soldados fueron a arrestarlo en el jardín de Getsemaní, Jesús se identificó sin dudarlo. Y aunque sabía que su vida estaba en peligro, protegió a sus discípulos (Juan 18:1-8). Ante el Sanedrín, no tuvo miedo de afirmar que él era el Cristo y el Hijo de Dios, a pesar de que sabía que el sumo sacerdote estaba buscando excusas para matarlo (Mar. 14:60-65). Jesús se mantuvo fiel hasta su muerte en el madero. Por eso, antes de dar el último suspiro, pudo decir: "¡Se ha realizado!" (Juan 19:28-30).

SEAMOS VALIENTES COMO JESÚS

7 ¿Cómo podemos ser valientes al igual que Jesús? En la escuela. Joven, no dudes en decir que eres testigo de Jehová, aunque algunos de tus compañeros u otras personas se burlen de ti. Siéntete orgulloso de llevar el nombre de Jehová (lea Salmo 86:12). Tal vez haya quienes te presionen para que creas que la evolución es un hecho probado. Pero tienes muy buenas razones para confiar en el relato bíblico de la creación. Puedes usar el folleto El origen de la vida. Cinco cuestiones dignas de análisis para dar una buena explicación a los que quieren saber la "razón de [tu] esperanza" (1 Ped. 3:15). Si lo haces, te sentirás feliz de haber defendido a tu Creador.

8 En la predicación. Los cristianos debemos seguir "hablando con denuedo [o valor] por la autoridad de Jehová" (Hech. 14:3). ¿Qué razones tenemos para hacerlo? Primero, sabemos que lo que enseñamos es la verdad porque se basa en la Biblia (Juan 17:17). Segundo, "somos colaboradores de Dios" y tenemos el respaldo del espíritu santo (1 Cor. 3:9; Hech. 4:31). Y tercero, al predicar damos prueba de que amamos a Jehová y a las personas (Mat. 22:37-39). Si somos valientes, nada nos callará. Ayudaremos a las personas a librarse de las mentiras religiosas y a conocer la verdad (2 Cor. 4:4). Ni la apatía, ni las burlas, ni la persecución impedirán que sigamos predicando el mensaje de la Biblia (1 Tes. 2:1, 2).

9 Al enfrentarnos a pruebas. Si confiamos en Jehová, él nos dará valor para enfrentar las pruebas. Aunque lloramos la muerte de nuestros seres queridos, no perdemos la esperanza. Más bien, buscamos el apoyo del "Dios de todo consuelo" (2 Cor. 1:3, 4; 1 Tes. 4:13). Puede que una enfermedad grave o un accidente nos haga sufrir. Con todo, no aceptamos ningún tratamiento que implique desobedecer las normas de Dios (Hech. 15:28, 29). Y si estamos deprimidos, tal vez "nos condene nuestro corazón", pero no nos damos por vencidos, pues sabemos que "Jehová está cerca de los que están quebrantados de corazón" (1 Juan 3:19, 20; Sal. 34:18).*

JESÚS ACTÚA CON BUEN JUICIO

10 El buen juicio está muy relacionado con el discernimiento. Implica distinguir lo que está bien de lo que está mal y elegir lo que es correcto (Heb. 5:14). El cristiano que tiene buen juicio toma decisiones que fortalecen su amistad con Dios. Se esfuerza por no ofender a otros con sus palabras y acciones. Más bien, trata siempre de animarlos (Prov. 11:12, 13). Además, es "tardo para la cólera" (Prov. 14:29). Las decisiones que toma le permiten avanzar "directamente adelante" en su camino por la vida, sin desviarse ni a la derecha ni a la izquierda (Prov. 15:21). ¿Qué podemos hacer para tener buen juicio? Estudiar la Biblia y aplicar lo que aprendemos (Prov. 2:1-5, 10, 11). Y, sobre todo, seguir el ejemplo de Jesús, quien siempre ha actuado con buen juicio.

11 Las palabras y acciones de Jesús dieron testimonio de su buen juicio. Su manera de hablar. Cuando Jesús predicaba, sus palabras "llenas de gracia" maravillaban a quienes lo escuchaban (Luc. 4:22; Mat. 7:28). Tenía la costumbre de dejar que la Palabra de Dios hablara por él. Leía de ella, la citaba y sabía exactamente qué texto usar en cada situación (Mat. 4:4, 7, 10; 12:1-5; Luc. 4:16-21). Cuando la explicaba, tocaba el corazón de las personas. Tras su resurrección, mientras hablaba con dos discípulos que iban de camino a Emaús, "les interpretó cosas referentes a él en todas las Escrituras". ¿Cuál fue la reacción de ellos? Dijeron: "¿No nos ardía el corazón [...] cuando nos estaba abriendo por completo las Escrituras?" (Luc. 24:27, 32).

12 Su actitud. Jesús sabía controlar sus emociones y era "tardo para la cólera" (Prov. 16:32). Además, era "de genio apacible" (Mat. 11:29). Siempre fue paciente con sus discípulos, a pesar de los defectos que tenían (Mar. 14:34-38; Luc. 22:24-27). Y nunca perdió la calma, incluso cuando se le trató injustamente (1 Ped. 2:23).

13 Jesús tenía una actitud flexible. No solo conocía lo que decía la Ley de Moisés, sino también la intención que había detrás de aquel conjunto de normas. Y esto se reflejó en su manera de tratar a la gente. Veamos, por ejemplo, el relato que aparece en Marcos 5:25-34 (léalo). Una mujer que padecía hemorragias logró abrirse paso entre la multitud, tocó la ropa de Jesús y se curó. Según la Ley, ella era inmunda, así que no podía tocar a ninguna persona (Lev. 15:25-27). Pero Jesús, quien sabía que entre "los asuntos de más peso de la Ley" estaban "la misericordia y la fidelidad", no la hizo sentir mal (Mat. 23:23). En vez de eso, fue amable y le dijo: "Hija, tu fe te ha devuelto la salud. Ve en paz, y queda sana de tu penosa enfermedad". ¡Qué ejemplo tan conmovedor!

14 Sus prioridades. Jesús supo elegir bien sus prioridades en la vida. La predicación era lo más importante para él (Luc. 4:43). Por eso, tomó decisiones que lo ayudaron a no distraerse y a cumplir su misión. Optó por mantener una vida sencilla para dedicar todo su tiempo y energías a enseñar a otros (Luc. 9:58). Además, preparó a sus discípulos para que continuaran predicando cuando él muriera (Luc. 10:1-12; Juan 14:12). Y les prometió que los dirigiría en esa obra "hasta la conclusión del sistema de cosas" (Mat. 28:19, 20).

ACTUEMOS CON BUEN JUICIO COMO JESÚS

Antes de hablar, pensemos en lo que necesitan las personas y lo que les interesa (Vea el párrafo 15)15 ¿Cómo podemos imitar a Jesús y actuar con buen juicio? Nuestra manera de hablar. Cuando hablamos con nuestros hermanos, siempre tratamos de animarlos. Evitamos decir cosas que los hagan sentir mal (Efes. 4:29). Al predicar, nuestras palabras deben estar sazonadas "con sal", es decir, debemos hablar con prudencia (Col. 4:6). Antes de dar nuestro mensaje, tratamos de pensar en lo que necesitan las personas y lo que les interesa. Nunca olvidemos esto: las palabras amables no solo abren puertas, sino también corazones. Si tenemos que explicar nuestras creencias, dejamos que la Biblia hable por nosotros. Citamos y leemos de ella cada vez que podemos, pues reconocemos que sus palabras son mucho más convincentes que cualquier cosa que podamos decir (Heb. 4:12).

16 Nuestra actitud. El buen juicio nos ayuda a controlar nuestras emociones y a no enojarnos fácilmente (Sant. 1:19). Cuando alguien nos ofende, intentamos ponernos en su lugar. Así nos resulta más fácil mantener la calma y "pasar por alto la transgresión" (Prov. 19:11). También conviene que seamos flexibles. Tenemos que ser realistas y no esperar perfección de nuestros hermanos. Recordemos que tal vez estén pasando por problemas que no conocemos. ¿Qué más podemos hacer? Escuchar las opiniones de otros y no insistir en que las cosas se hagan siempre a nuestra manera (Filip. 4:5).

17 Nuestras prioridades. No hay mayor honor en el mundo que llevar a las personas el mensaje de la Biblia. Por eso, nuestra vida debe girar en torno a la predicación. ¿Cómo podemos lograrlo? Poniendo en primer lugar los asuntos espirituales y tomando decisiones que nos ayuden a llevar una vida sencilla. De este modo, podremos dedicar nuestro tiempo y energías a la importantísima obra de predicar antes de que llegue el fin (Mat. 6:33; 24:14).

18 Sin duda, ha sido muy beneficioso reflexionar en algunas cualidades de Jesús. ¿Por qué no intentamos analizar otras cualidades suyas y ver cómo imitarlas? Sigamos sus pasos lo mejor que podamos. Si lo hacemos, nos acercaremos más a Jehová y llegaremos a nuestro destino: la vida eterna.

[Preguntas del estudio]

1, 2. a) ¿Qué tenemos que hacer para alcanzar la salvación? b) ¿Qué ejemplo debemos seguir si queremos vivir para siempre?

3. a) ¿Qué es el valor? b) ¿Qué nos ayudará a ser valientes?

4. ¿Cómo demostró Jesús valor cuando tenía 12 años? (Vea la ilustración del principio.)

5. ¿De qué maneras demostró Jesús que era valiente?

6. ¿Cómo demostró Jesús valor en su último día de vida como ser humano?

7. a) Joven, ¿qué significa para ti llevar el nombre de Jehová? b) ¿De qué manera puedes mostrar que eres valiente?

8. ¿Qué razones tenemos para predicar con valor?

9. ¿Cómo demostramos valor al enfrentarnos a pruebas?

10. a) ¿Qué significa tener buen juicio? b) ¿Cómo demuestra un cristiano que tiene buen juicio?

11. ¿Cómo demostró Jesús con su manera de hablar que tenía buen juicio?

12, 13. Muestre con ejemplos de la Biblia que Jesús era "tardo para la cólera" y flexible.

14. a) ¿Qué era lo más importante para Jesús? b) ¿Qué hizo para cumplir su misión?

15. ¿Cómo puede reflejar buen juicio nuestra manera de hablar?

16, 17. a) ¿Cómo nos ayuda el buen juicio a controlar nuestras emociones? b) ¿De qué manera actúa la persona que tiene una actitud flexible? c) ¿Cómo podemos lograr que nuestra vida gire en torno a la predicación?

18. ¿Qué podemos hacer a fin de alcanzar la vida eterna?

Antes de hablar, pensemos en lo que necesitan las personas y lo que les interesa (Vea el párrafo 15)

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

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