domingo, 10 de diciembre de 2017

¿Lo sabía? ¿Qué costumbre de los judíos hizo que Jesús condenara los juramentos?


¿Lo sabía?


¿Qué costumbre de los judíos hizo que Jesús condenara los juramentos?


Un hombre hace un juramento en el templo
SEGÚN la Ley de Moisés, a veces era apropiado hacer un juramento. Pero, en los días de Jesús, muchos judíos habían adquirido la costumbre de jurar para reafirmar casi todo lo que decían. Así pretendían garantizar que sus palabras eran ciertas. Jesús condenó en dos ocasiones esta costumbre inútil y dijo: “Simplemente signifique su palabra Sí, Sí, su No,No” (Mat. 5:33-37; 23:16-22).
Un diccionario teológico indica que en algunos pasajes del Talmud se puede ver que entre los judíos era muy común jurar para confirmar todo lo que decían. El Talmud explica con lujo de detalles qué juramentos había que cumplir y cuáles se podían romper.
Jesús no fue el único que condenó esta costumbre. Por ejemplo, el historiador judío Flavio Josefo dijo lo siguiente sobre cierto grupo religioso judío: “Tratan de no jurar, pues creen que esto es peor que el perjurio [o la mentira]. Ellos dicen que ya está condenada toda persona que no pueda ser creída sin invocar a Dios con un juramento”. El libro apócrifo judío conocido como Eclesiástico o Sabiduría de Jesús Ben Sirá afirma algo parecido: “El hombre que mucho jura, se llena de maldad” (23:11). Así que lo que Jesús condenó fue la costumbre de tomarse los juramentos a la ligera. Si siempre decimos la verdad, no será necesario jurar para que los demás crean lo que decimos.

Qué lecciones aprendemos de las visiones de Zacarías “Vuelvan a mí [...], y yo volveré a ustedes” (ZAC. 1:3).

Un rollo que vuela; una mujer dentro de un recipiente; dos mujeres con alas como las de una cigüeña elevándose con el viento

Qué lecciones aprendemos de las visiones de Zacarías

“Vuelvan a mí [...], y yo volveré a ustedes” (ZAC. 1:3).
CANCIONES: 89, 86
1-3. a) ¿Cuál era la situación del pueblo de Dios cuando Zacarías empezó a profetizar? b) ¿Por qué le pidió Jehová a su pueblo que volviera a él?
UN ROLLO que vuela, una mujer encerrada en un recipiente y dos mujeres con alas como las de una cigüeña elevándose con el viento. Encontramos estas impresionantes imágenes en el libro del profeta Zacarías (Zac. 5:1, 7-9). ¿Por qué le dio Jehová estas sorprendentes visiones a su profeta? ¿En qué situación se encontraban los israelitas en aquel tiempo? ¿Cómo nos benefician estas visiones hoy día?
El año 537 antes de nuestra era fue muy feliz para el pueblo de Jehová. Había estado cautivo en Babilonia durante setenta largos años, pero ahora era libre. Al principio, los israelitas estaban entusiasmados de poder volver a Jerusalén para reconstruir el templo y adorar allí a Dios. Un año después, en 536, pusieron los cimientos del templo. La Biblia dice que la gente estaba tan feliz que lanzó “un grito fuerte, y el sonido mismo se oía aun a gran distancia” (Esd. 3:10-13). Sin embargo, los enemigos de la adoración verdadera comenzaron a oponerse más y más a la construcción del templo. Los israelitas se desanimaron tanto por causa de las dificultades que abandonaron las obras. Se centraron en edificar sus propias casas y en cultivar sus campos. Dieciséis años después de ponerse los cimientos del templo, la reconstrucción se había detenido por completo. Jehová tuvo que recordarles a los israelitas que dejaran de poner en primer lugar sus propios intereses y volvieran a él para adorarlo con valor y entusiasmo.
Así que en el año 520 Jehová envió al profeta Zacarías para recordarle a su pueblo por qué lo había liberado de Babilonia. Es interesante que el nombre Zacarías significa “Jehová Ha Recordado”. Esto tal vez les hizo pensar a los israelitas en una verdad muy importante: aunque ellos se habían olvidado de lo que Jehová había hecho a su favor, él no los había olvidado a ellos (lea Zacarías 1:3, 4). Dios les prometió con cariño que los ayudaría a restablecer la adoración verdadera. Pero también les advirtió con firmeza que solo aceptaría que lo adoraran si lo hacían de corazón. Veamos cómo usó Jehová las visiones sexta y séptima de Zacarías para motivarlos a actuar y qué lecciones aprendemos de ellas.

JEHOVÁ CASTIGA A LOS QUE ROBAN

4. a) ¿Qué vio Zacarías en la visión sexta? b) ¿Qué significa que el rollo esté escrito en ambos lados? (Vea el dibujo número 1).
El capítulo 5 de Zacarías comienza con una visión muy peculiar (lea Zacarías 5:1, 2).El profeta ve un rollo que vuela y que mide unos 9 por 4,5 metros (30 por 15 pies). Está abierto, es decir, listo para que se lea. El mensaje está escrito en ambos lados del rollo (Zac. 5:3). La costumbre era escribir solo en un lado. Por tanto, el que el mensaje esté escrito en ambos lados de este rollo significa que lo que dice es muy importante. De hecho, es un mensaje de juicio.
Una mujer roba unas gafas de sol en una tienda
Los cristianos rechazan todo tipo de robo. (Vea los párrafos 5 a 7).
5, 6. ¿Cómo ve Jehová todo tipo de robo?
(Lea Zacarías 5:3, 4). Todos debemos responder ante Dios por lo que hacemos. Y los que llevamos su nombre tenemos una responsabilidad mayor. Quienes amamos a Dios sabemos que todo tipo de robo deshonra su santo nombre (Prov. 30:8, 9). Algunas personas piensan que no es malo robar si hay una razón que lo justifique. Pero, en realidad, el ladrón demuestra que considera que los bienes materiales son más importantes que Jehová, su nombre y sus leyes.
Fijémonos en que Zacarías 5:3, 4 dice que la maldición “tiene que entrar en la casa del ladrón”, quedarse en ella y exterminarla. Esto significa que Jehová puede poner al descubierto y juzgar cualquier pecado que cometa uno de sus siervos. Quizás alguien sea capaz de ocultar a las autoridades, su jefe, los ancianos o sus padres lo que ha hecho. Pero no podrá esconderlo de Dios, quien garantiza que todo robo saldrá a la luz (Heb. 4:13). Los siervos de Dios nos alegramos de estar con personas que hacen todo lo posible por ser honradas “en todas las cosas” (Heb. 13:18).
7. ¿Qué nos enseña la visión de Zacarías sobre el rollo que vuela?
A Jehová le ofende todo tipo de robo. Los siervos de Dios consideramos un honor conocer y obedecer sus altas normas morales, y vivir de una manera que honre su nombre. Así, no sufriremos el castigo de Dios contra los que desobedecen sus leyes a propósito.

SEAMOS FIELES A NUESTRA PALABRA “DÍA TRAS DÍA”

8-10. a) ¿Qué es un juramento? b) ¿Qué juramento no respetó Sedequías?
A continuación, el mensaje del rollo da una advertencia a los que juran falsamente en el nombre de Dios (Zac. 5:4). Un juramento puede ser tanto una declaración que se hace para asegurar que algo es cierto como una promesa solemne de que se hará o no se hará algo.
Hacer un juramento en el nombre de Jehová es un asunto muy serio. Veamos lo que le pasó a Sedequías, el último rey que gobernó en Jerusalén. Juró en el nombre de Jehová que se sometería al rey de Babilonia. Pero “despreció su juramento” y “quebrantó su pacto”. Como consecuencia, Dios dijo que moriría en Babilonia (Ezeq. 17:16).
10 Jehová esperaba que Sedequías respetara el juramento que había hecho en el nombre de Dios (2 Crón. 36:13). Sin embargo, este rey rompió su promesa y le pidió ayuda a Egipto para liberarse del dominio de los babilonios. Pero eso no sirvió de nada (Ezeq. 17:11-15,17, 18).
11, 12. a) ¿Cuál es el voto más importante que podemos hacer? b) ¿Qué efecto tiene la dedicación en nuestra vida diaria?
11 Jehová también escucha los votos o promesas que hacemos nosotros. Él se los toma en serio, y debemos respetarlos para tener su aprobación (Sal. 76:11). La dedicación a Dios es el voto más importante que podemos hacer. Cuando dedicamos nuestra vida a Jehová, le prometemos de manera solemne que le serviremos no importa lo que ocurra en la vida.
12 ¿Cómo cumplimos con el voto de dedicación? Nuestra manera de reaccionar ante las pruebas, sean grandes o pequeñas, demostrará si nos tomamos en serio o no la promesa solemne de servir a Jehová “día tras día” (Sal. 61:8). Por ejemplo, si alguien del trabajo o de la escuela coquetea con nosotros, ¿rechazamos sus atenciones y demostramos que deseamos obedecer a Jehová? (Prov. 23:26). O si somos los únicos siervos de Dios de nuestra familia, ¿le pedimos que nos ayude a portarnos siempre como cristianos? Sea cual sea la situación en la que nos encontremos, ¿le oramos a Jehová todos los días para agradecerle su amor y su guía? ¿Sacamos tiempo para leer la Biblia a diario? En realidad, cuando dedicamos nuestra vida a Dios, le prometimos que haríamos todas estas cosas. Cumplir con nuestra dedicación significa ser obedientes. Si le damos a él lo mejor de nuestro servicio, demostraremos que lo amamos y que nuestra dedicación es genuina. Nuestro servicio a Jehová es una manera de vivir, no un simple formalismo. Cumplir con nuestra promesa es para nuestro bien, porque Dios les promete un futuro maravilloso a los fieles (Deut. 10:12, 13).
13. ¿Qué aprendemos de la sexta visión de Zacarías?
13 La sexta visión de Zacarías nos ayuda a ver que los que amamos a Jehová no debemos robar ni faltar a nuestra palabra. También aprendemos que Dios no se olvidó de los israelitas aunque ellos cometieron errores. Él comprendía que estaban rodeados de enemigos y que por eso sufrían muchas presiones. Jehová siempre cumple sus promesas, y de esa manera nos da el ejemplo de lo que debemos hacer. Además, podemos estar seguros de que nos ayudará a ser fieles a nuestra palabra. Una manera de ayudarnos es dándonos la esperanza de que pronto acabará con la maldad en toda la Tierra. La siguiente visión de Zacarías nos garantiza que esta esperanza se cumplirá.

SE LLEVA A LA MALDAD A “SU DEBIDO LUGAR”

14, 15. a) ¿Qué ve Zacarías en su séptima visión? (Vea el dibujo número 2). b) ¿Qué representa la mujer que está dentro del recipiente? c) ¿Por qué encierra el ángel a la mujer en el recipiente?
14 Después de la visión del rollo, un ángel le dice a Zacarías: “Levanta los ojos”. ¿Qué ve el profeta en esta séptima visión? Ve aparecer una “medida de efá”, es decir, un recipiente o canasto que se usaba para medir un efá (lea Zacarías 5:5-8). Este recipiente tiene una “tapa circular de plomo”. Cuando se quita la tapa, Zacarías ve dentro a “cierta mujer sentada”. El ángel le explica que es “la Iniquidad”, o la maldad. Imaginemos el horror del profeta al darse cuenta de que esta mujer trata de salir. Pero el ángel enseguida vuelve a meterla dentro y cierra el recipiente con la pesada tapa. ¿Qué significa todo esto?
15 Esta parte de la visión subraya que Jehová no tolerará ningún tipo de maldad dentro de su pueblo. Si ve algo malo, lo eliminará con rapidez (1 Cor. 5:13). El ángel muestra esto al poner de inmediato la tapa de plomo sobre el recipiente.
Dos mujeres con alas fuertes como las de una cigüeña levantan el recipiente donde está la “Iniquidad” y se lo llevan a Sinar
Jehová hizo todo lo necesario para mantener limpia su adoración. (Vea los párrafos 16 a 18).
16. a) ¿Qué ve Zacarías que ocurre con el recipiente? (Vea el dibujo número 3). b) ¿Adónde llevan el recipiente las mujeres con las alas?
16 Luego aparecen dos mujeres que tienen unas alas fuertes como las de la cigüeña (leaZacarías 5:9-11). Estas mujeres son muy distintas de la mujer llamada “Iniquidad”, que está dentro del recipiente. Zacarías ve que lo levantan y se lo llevan con sus fuertes alas. ¿Adónde conducen a la mujer? A “la tierra de Sinar” o Babilonia. ¿Por qué la llevan allí?
17, 18. a) ¿Por qué es Sinar el “debido lugar” para “la Iniquidad”? b) ¿Qué debemos estar decididos a hacer con respecto a la maldad?
17 Para Zacarías y los demás israelitas de su día, Sinar o Babilonia era un lugar adecuado adonde llevar a “la Iniquidad”. Ellos habían vivido en esa ciudad inmoral e idólatra, y habían tenido que luchar a diario contra su influencia pagana. Así que podían confirmar que allí reinaba la maldad. Esta visión debió animarlos mucho, pues les garantizó que Jehová mantendría limpia su adoración.
18 La visión también les recordó a los judíos que ellos tenían la obligación de impedir que se contaminara su adoración a Dios. La maldad no se puede permitir ni se permitirá dentro del pueblo de Jehová. Él nos ha traído a su organización pura, donde sentimos su amor y protección. Pero nosotros tenemos la responsabilidad de contribuir a que se mantenga limpia. ¿Nos sentimos motivados a hacerlo? No hay lugar para ninguna forma de maldad en el paraíso espiritual.

UN PUEBLO LIMPIO HONRA A JEHOVÁ

19. ¿Qué significado tienen para nosotros las impresionantes visiones de Zacarías?
19 Las visiones sexta y séptima de Zacarías son una clara advertencia para los que actúan con falta de honradez. Además, nos recuerdan que Jehová no tolera la maldad. Sus siervos debemos odiar lo que es malo. Con estas visiones, Jehová nos asegura que si luchamos por agradarlo no recibiremos una maldición. Él nos protegerá y nos bendecirá. Y tenemos la garantía de que nos ayudará a vencer en nuestra lucha por mantenernos limpios en este mundo malvado. Pero ¿por qué podemos estar seguros de que la adoración verdadera sobrevivirá? ¿Qué garantía tenemos de que Jehová protegerá a su organización ahora, cuando estamos tan cerca de la gran tribulación? En el próximo artículo responderemos estas preguntas.

ZACARÍAS, LIBRO DE

ZACARÍAS, LIBRO DE
Libro de las Escrituras Hebreas que identifica a su escritor como “Zacarías hijo de Berekías hijo de Idó el profeta”. (Zac 1:1.) Su contenido también permite determinar el período de tiempo que abarca y la fecha aproximada de su redacción. La última referencia cronológica que se halla en el libro de Zacarías es el cuarto día de Kislev del cuarto año del reinado de Darío (alrededor del 1 de diciembre del año 518 a. E.C.) (7:1). Tomando como base esta fecha, el libro no podría haberse puesto por escrito antes de finalizar el año 518 a. E.C. Puesto que la “palabra de Jehová le ocurrió a Zacarías” (1:1) en el “octavo mes del segundo año de Darío” (octubre-noviembre de 520 a. E.C.), el libro abarca un período de por lo menos dos años.
A partir del capítulo 9, el tema del libro de Zacarías parece diferir considerablemente de la sección anterior. No se habla más de ángeles ni de visiones, ni se vuelve a hacer referencia al gobernador Zorobabel y al sumo sacerdote Josué. Tampoco se menciona la obra de reedificación del templo, y ni siquiera aparece el nombre de Zacarías. En vista de lo antedicho y de la naturaleza de las profecías que contienen los últimos capítulos del libro, varios críticos sostienen que Zacarías no pudo haber escrito esta sección. Sin embargo, debe notarse que Zacarías, así como otros profetas, escribió por inspiración divina y no recibió todas las revelaciones al mismo tiempo ni de la misma manera. (2Pe 1:20, 21.) Además, para que un libro se atribuyera en su totalidad a un profeta, las profecías no tenían que estar relacionadas forzosamente con la historia de la época ni mencionar el nombre de ese profeta o de sus contemporáneos. El contenido mismo del libro de Zacarías es la mejor prueba de que no está compuesto de partes heterogéneas registradas por diferentes escritores, sino que forma un todo armonioso. Desde el principio hasta el final pone de relieve la restauración de Jerusalén y que Jehová defendería la ciudad. (Zac 1:13-21; 2:4, 5;8:14-23; 9:11-17; 12:2-6; 14:3-21.)
Antecedentes históricos. Hacia el 9 de febrero del año 519 a. E.C., el profeta Zacarías oyó las palabras: “La tierra entera está sentada en quietud y no tiene disturbio”. (Zac 1:7, 11.) En aquel tiempo Jerusalén no era causa alguna de disturbio para las naciones; en realidad, parecía que Jehová la había abandonado. Aunque el fundamento del templo se había colocado en 536 a. E.C., las obras de reconstrucción avanzaban lentamente debido a la oposición de los enemigos, y, finalmente, en el año 522 a. E.C., se proscribieron oficialmente. (Esd 4:4, 5, 24.) Los judíos repatriados, además, pasaron muchos apuros debido a las sequías y las pérdidas de cosechas que se produjeron por haber abandonado la reedificación del templo. (Ag 1:6, 10, 11.) Necesitaban estímulo para continuar las obras de construcción a pesar de obstáculos de tal magnitud.
Por lo tanto, las palabras de Jehová por medio de Zacarías deben haber sido una verdadera fuente de consuelo e inspiración para ellos. Las visiones que Zacarías recibió evidenciaron que la voluntad de Dios era que se reedificasen Jerusalén y su templo. (Zac 1:16; cap. 2.) El poder de las naciones que habían dispersado a Judá sería quebrantado (1:18-21). El sumo sacerdote Josué se ganaría el favor de Jehová (3:3-7), y el gobernador Zorobabel terminaría la reconstrucción del templo con la ayuda del espíritu de Dios (4:6-9).
Armonía con otros libros de la Biblia. El libro de Zacarías está en completa armonía con el resto de las Escrituras al identificar a Jehová como el Protector de su pueblo. (Zac 2:5; compárese con Dt 33:27; Sl 46:11; 125:2.) Él recompensa o castiga a las personas o naciones según su manera de actuar y acepta a los que vuelven a él arrepentidos. (Zac 1:2-6; 7:11-14; compárese con Isa 55:6, 7; Jer 25:4-11; Eze 33:11; Mal 3:7; 2Pe 3:9.) Jehová requiere que los que desean su favor hablen la verdad y manifiesten obediencia, justicia, bondad y misericordia. (Zac 7:7-10; 8:16, 17; compárese con Dt 24:17; Sl 15:1, 2; 82:3, 4; Pr 12:19; Jer 7:5, 6; Ef 4:25.) No responde a las peticiones de ayuda de los que no le obedecen. (Zac 7:13; compárese con Isa 1:15; Lam 3:42-44.)
Además, cuando se comparan diversos pasajes de Zacarías con otras porciones de la Biblia, se advierten similitudes notables. (Compárese Zac 3:2 con Jud 9; Zac 4:3, 11-14 conRev 11:4; Zac 4:10 con Rev 5:6; Zac 8:8 con Rev 21:3; Zac 14:5 con Jud 14; Zac 14:7 conRev 21:25; Zac 14:8 con Rev 22:1, 17.)
Cumplimiento de profecía. El cumplimiento de profecías registradas en el libro de Zacarías atestigua su autenticidad. Lo que se sabe sobre la campaña de Alejandro Magno en Siria, Fenicia y Filistea, incluida la conquista de Tiro y Gaza, encaja con las palabras de Zacarías 9:1-8, y por lo tanto puede entenderse como un cumplimiento de esta profecía. Muchas profecías más del libro de Zacarías se cumplen en Cristo Jesús: su entrada en Jerusalén como rey ‘humilde que cabalgaba sobre un asno’ (Zac 9:9; Mt 21:5; Jn 12:15), su traición por “treinta piezas de plata” (Zac 11:12, 13; Mt 26:15; 27:9), la posterior dispersión de sus discípulos (Zac 13:7; Mt 26:31; Mr 14:27), el que le traspasasen con una lanza cuando estaba en el madero (Zac 12:10; Jn 19:34, 37) y su papel como Rey-Sacerdote (Zac 6:12, 13; Heb 6:20; 8:1; 10:21).
[Recuadro en la página 1223]
PUNTOS SOBRESALIENTES DE ZACARÍAS
Mensajes proféticos que animaban a los judíos a reanudar la reconstrucción del templo y presentaban vislumbres de la venida del Mesías y su gobernación como Rey-Sacerdote
Escrito por Zacarías durante la gobernación del rey persa Darío I, unos diecinueve años después del regreso de los primeros judíos de Babilonia en 537 a. E.C.
Una llamada al arrepentimiento seguida de ocho visiones y una profecía concerniente al “Brote” (1:1–6:15)
Primera visión: un jinete que monta un caballo rojo está parado entre los mirtos junto con otros tres jinetes más; la visión concluye asegurando que se mostrará misericordia a Jerusalén y se reedificará el templo
Segunda visión: cuatro artífices echan abajo los cuatro cuernos que dispersaron a Judá
Tercera visión: un joven que lleva un cordel de medir se prepara para medir Jerusalén, pero un ángel predice que la ciudad crecerá más y tendrá la protección de Jehová
Cuarta visión: las vestiduras sucias del sumo sacerdote Josué son reemplazadas por vestidos de ceremonia
Quinta visión: Zacarías ve un candelabro de oro cuyas siete lámparas obtienen su aceite de dos olivos; Zorobabel terminará la reconstrucción del templo con la ayuda del espíritu de Dios
Sexta visión: un rollo que vuela representa la maldición que saldrá debido a todos los que hurtan y todos los que juran falsamente en el nombre de Jehová
Séptima visión: se lleva a una mujer llamada Iniquidad a Sinar en una medida de efá
Octava visión: cuatro carros salen de entre dos montañas de cobre para andar por la tierra
El hombre llamado Brote edificará el templo de Jehová y servirá en calidad de Rey-Sacerdote
Cuestiones relacionadas con la observancia de ayunos en conmemoración de las aflicciones que le acaecieron a Jerusalén (7:1–8:23)
Aquellas calamidades fueron el castigo por desobedecer; el ayuno para conmemorarlas no se observaba en realidad para Jehová
Jerusalén disfrutará del favor divino; los días anteriores de ayuno se transformarán en “un alborozo y un regocijo y buenos períodos de fiesta”; muchas personas de las naciones acudirán a ella para buscar el favor de Jehová
Juicio sobre las naciones, profecías mesiánicas y restablecimiento del pueblo de Dios (9:1–14:21)
Muchas ciudades y naciones sufrirán el juicio adverso de Jehová
El rey justo y humilde de Sión entrará en la ciudad a lomos de un asno
Jehová expresa su cólera contra los falsos pastores
Se recogerá de Egipto y Asiria al pueblo esparcido de Dios
Se designa a Zacarías para que sirva de pastor; el pueblo tiene la oportunidad de pagarle por su trabajo y lo valoran en 30 piezas de plata
Jerusalén se convertirá en una piedra pesada que producirá severos rasguños a cualquiera que se interponga en su camino
Se abrirá un pozo para limpiar los pecados; se herirá al pastor y las ovejas serán esparcidas
Jerusalén será atacada, pero Jehová guerreará contra los enemigos
Los que queden de las naciones agresoras celebrarán la fiesta de las cabañas todos los años y se inclinarán ante Jehová como Rey

ZACARÍAS

ZACARÍAS
(Jehová Ha Recordado).
1. Uno de los diez hijos del benjamita Jeiel. (1Cr 9:35-37.) Su nombre aparece abreviado como Zéker en la lista paralela de 1 Crónicas 8:31.
2. Rubenita que posiblemente luchó contra los hagritas en los días de Saúl. (1Cr 5:6, 7, 10.)
3. Portero levita al que se elogia por ser “un consejero con discreción”. Había sido portero en la entrada de la tienda de reunión, y cuando David reorganizó los servicios de los levitas con vistas al templo que se iba a edificar, a Zacarías le tocó la zona N. Era el primogénito de Meselemías, un coreíta de la familia levita de Qohat. (1Cr 9:21, 22; 26:1, 2, 14.)
4. Levita asignado junto con varios otros a tocar un instrumento de cuerdas en la procesión que trasladaría el arca del pacto a Jerusalén. Posteriormente, tocó ante la tienda que albergó el Arca. (1Cr 15:18, 20; 16:1, 4, 5.)
5. Sacerdote asignado a tocar la trompeta en la procesión que acompañó el arca del pacto a Jerusalén. (1Cr 15:24.)
6. Levita de la familia de Uziel que se menciona con relación a la reorganización del servicio en la casa de Jehová. (1Cr 24:24, 25.)
7. Levita merarita, hijo de Hosá, asignado a la división de los porteros durante el reinado de David. (1Cr 26:1, 10, 11.)
8. Manasita cuyo hijo, Idó, fue un principal de su tribu en Galaad durante el reinado de David. (1Cr 27:16, 21.)
9. Levita cuyo hijo, Jahaziel, aseguró a Jehosafat y al pueblo de Judá que Jehová pelearía por ellos. (2Cr 20:13-17.)
10. Uno de los príncipes del pueblo a quienes Jehosafat encargó en 934 a. E.C. que enseñaran la ley de Jehová por las ciudades de Judá. (2Cr 17:7, 9.)
11. Hijo del rey Jehosafat. Este dio a Zacarías y a sus hermanos generosos regalos, pero el reino pasó al primogénito, Jehoram. Tras acceder al trono, asesinó a Zacarías y a sus demás hermanos, así como a algunos príncipes, a fin de consolidar su posición. (2Cr 21:1-4.)
12. Hijo del sumo sacerdote Jehoiadá. Tras la muerte de Jehoiadá, el rey Jehoás siguió malos consejos, en vez de hacer caso a los profetas de Jehová, y se apartó de la adoración verdadera. Zacarías, que era primo de Jehoás (2Cr 22:11), amonestó con severidad al pueblo en cuanto a este proceder, pero en vez de arrepentirse, lo apedrearon en el patio del templo. Las palabras de Zacarías al morir fueron: “Jehová lo vea y lo reclame”. Se le concedió esta solicitud profética, pues Siria causó gran daño a Judá, y además Jehoás fue asesinado por dos de sus siervos “a causa de la sangre de los hijos de Jehoiadá el sacerdote”. La Versión de los Setenta y la Vulgata dicen que Jehoás fue muerto para vengar la sangre del “hijo” de Jehoiadá. Sin embargo, tanto el texto masorético como la Versión Peshitta siriaca utilizan el plural “hijos”, posiblemente para denotar la excelencia y dignidad del profeta y sacerdote Zacarías, el hijo de Jehoiadá. (2Cr 24:17-22, 25.)
Es muy probable que Jesús estuviese pensando en Zacarías, hijo de Jehoiadá, cuando profetizó que “la sangre de todos los profetas vertida desde la fundación del mundo” sería demandada “de esta generación [los judíos del tiempo del ministerio terrestre de Jesús], desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue muerto entre el altar y la casa”. (Lu 11:50, 51.) El lugar de este concuerda con dicha identificación. En el siglo I E.C., Crónicas ocupaba el último lugar en el canon de las Escrituras Hebreas. Por lo tanto, la expresión de Jesús, ‘desde Abel hasta Zacarías’, era similar a nuestra expresión “desde Génesis hasta Revelación”. En el relato paralelo de Mateo 23:35, a Zacarías se le llama hijo de Baraquías, posiblemente otro nombre de Jehoiadá, a menos que lo que se indique sea la existencia de una generación entre Jehoiadá y Zacarías, o que se trate del nombre de un antepasado anterior. (Véase BARAQUÍAS.)
13. Consejero del rey Uzías, quien reinó entre los años 829 y 778 a. E.C. Se dice que “instruía en el temor del Dios verdadero”. (2Cr 26:5.)
14. Rey de Israel. Era hijo de Jeroboán II, y fue el último gobernante de la dinastía de Jehú. Su gobernación, que según el registro bíblico duró seis meses, terminó cuando lo asesinó Salum. (2Re 15:8-12.) El padre de Zacarías murió en 803 a. E.C., en el año vigésimo séptimo del reinado de Uzías (2Re 14:29), pero pasaron unos once años hasta que Zacarías comenzó su reinado de seis meses, en el año trigésimo octavo de Uzías (c. 792 a. E.C.). (2Re 15:8, 13.) Puede que esto se haya debido a que era muy joven cuando murió su padre o a la considerable oposición (característica del reino septentrional de Israel) que tuvo que vencer antes de afianzarse en el reino.
15. Testigo de que Isaías escribió el nombre de su hijo sobre una tablilla; era hijo de Jeberekías. (Isa 8:1, 2.)
16. Abuelo materno del rey Ezequías. (2Re 18:1, 2; 2Cr 29:1.)
17. Levita de los hijos de Asaf que ayudó a deshacerse de los objetos inmundos que se retiraron del templo al comienzo del reinado de Ezequías. (2Cr 29:13, 15-17.)
18. Levita qohatita asignado a ayudar en la supervisión de las obras de restauración del templo promovidas por el rey Josías. (2Cr 34:8, 12.)
19. Uno de los tres sacerdotes principales que hicieron una generosa contribución de animales para los sacrificios de la gran Pascua que organizó Josías. (2Cr 35:1, 8.)
20. Profeta postexílico y escritor del libro que lleva su nombre. Zacarías se llama a sí mismo “hijo de Berekías hijo de Idó” (Zac 1:1, 7), pero en otros pasajes se omite el nombre de Berekías. (Esd 5:1; 6:14; Ne 12:4, 16.) Probablemente nació en algún lugar de Babilonia, puesto que su actividad profética empezó tan solo diecisiete años después del regreso del exilio, y es razonable pensar que para entonces tenía más de diecisiete años, aunque todavía se le consideraba “joven”. (Zac 2:4.)
Jehová se valió de Zacarías y Ageo para animar a Zorobabel, al sumo sacerdote Jesúa y a los exiliados que habían regresado a terminar la reconstrucción del templo de Jehová, aun cuando todavía estaba en vigor una prohibición del gobierno persa. (Esd 5:1, 2; 6:14, 15.) La profecía de Zacarías contiene mensajes que pronunció con ese fin durante un período de dos años y un mes. (Zac 1:1, 7; 7:1, 8.) No se registra ninguna otra actividad profética de Zacarías. (Véase ZACARÍAS, LIBRO DE.)
Si bien el padre de este Zacarías se llamaba Berekías, lo más probable es que cuando Jesús habló de “Zacarías hijo de Baraquías” (Mt 23:35; nótese la grafía diferente), se refiriera a un sumo sacerdote que vivió antes. (Véase núm. 12.)
21. Uno de los “cabezas” a quienes Esdras envió a reunir ministros para la casa de Dios antes de viajar a Jerusalén en 468 a. E.C. (Esd 8:15-17.) Es posible que sea la misma persona que los núms. 22 ó 23.
22. Cabeza de la casa paterna de Parós. Zacarías y 150 varones de dicha casa viajaron a Jerusalén con Esdras. (Esd 8:1, 3.) Posiblemente se trate de la misma persona que el núm. 21.
23. Cabeza de la casa paterna de Bebai que dirigió a 28 varones de su familia en el viaje de regreso con Esdras. (Esd 8:1, 11.) Posiblemente se trate de la misma persona que el núm. 21.
24. Uno de los hijos de Elam que pusieron fin a sus matrimonios con extranjeras en conformidad con el consejo de Esdras. (Esd 10:10, 11, 26, 44.)
25. Colaborador de Esdras cuando leyó y explicó la Ley al pueblo. Zacarías, probablemente un sacerdote, estaba de pie a la izquierda de Esdras. (Ne 8:1, 2, 4.)
26, 27. Dos hombres de Judá, hijos de Amarías y del selanita, respectivamente, cuyos descendientes moraron en Jerusalén después del exilio en Babilonia. (Ne 11:4, 5.)
28. Sacerdote, hijo de cierto Pasjur, cuyos descendientes vivieron en Jerusalén después del destierro. (Ne 11:10, 12.)
29. Sacerdote asignado a tocar la trompeta en la procesión organizada para la inauguración del muro reconstruido de Jerusalén; hijo de Jonatán. (Ne 12:27, 31, 35.)
30. Otro sacerdote, también asignado a tocar la trompeta, que participó en la misma ceremonia de inauguración que el núm. 29. (Ne 12:40, 41.)
31. Sacerdote y padre de Juan el Bautista. (Lu 3:2.) Él y su esposa Elisabet, pariente de María, la madre de Jesús, vivían en las colinas de Judea. Los dos eran temerosos de Dios y obedecían sus mandatos. Aunque eran entrados en años, no tenían hijos. (Lu 1:5-7, 36.)
Cuando le llegó el turno a Zacarías de ofrecer incienso durante “la división de Abías”, probablemente a finales de la primavera o principios del verano del año 3 a. E.C., entró en el santuario como de costumbre. En esa ocasión se le apareció Gabriel, el ángel de Jehová, y le informó que su ruego había sido oído favorablemente y que su esposa Elisabet le daría un hijo, a quien tendría que llamar Juan. Gabriel le dio instrucciones sobre la crianza de su hijo y le explicó lo que este lograría. (Lu 1:5-17.) Zacarías le pidió al ángel una señal para estar más seguro. Por mostrar tal desconfianza, se le dijo que perdería la facultad del habla hasta después del nacimiento de Juan. (Lu 1:18-23.) En el octavo día después del nacimiento del niño, Elisabet rechazó el nombre que los vecinos y parientes querían ponerle e insistió en que su hijo había de llamarse Juan. Cuando preguntaron al padre, Zacarías tomó una tablilla y escribió sobre ella: “Juan es su nombre”. Al instante recuperó el habla y pronunció una profecía concerniente a la obra de su hijo y a la del Mesías. 

NUESTRA VIDA CRISTIANA,.-11-17 de diciembre

11-17 de diciembre

ZACARÍAS 1-8

  • Canción 26 y oración
  • Palabras de introducción (3 mins. o menos)

TESOROS DE LA BIBLIA

  • Asirán la falda de un hombre que sea judío” (10 mins.)
    • [Ponga el video Información sobre Zacarías].
    • Zac 8:20-22. Personas de todos los idiomas de las naciones buscarían el favor de Jehová (w14 15/11 pág. 27 párr. 14).
    • Zac 8:23. Quienes esperan vivir en la Tierra acompañan con gusto al resto ungido y le dan su apoyo (w16.01 pág. 23 párr. 4; w09 15/2 pág. 27 párr. 14).
  • Busquemos perlas escondidas (8 mins.)
    • Zac 5:6-11. ¿Qué responsabilidad tenemos hoy con respecto a la maldad? (w17.10 pág. 25 párr. 18).
    • Zac 6:1. ¿Qué representan las dos montañas de cobre? (w17.10 págs. 27, 28 párrs. 7, 8).
    • ¿Qué le ha enseñado sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?
    • ¿Qué otras perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?
  • Lectura de la Biblia (4 mins. o menos): Zac 8:14-23.

SEAMOS MEJORES MAESTROS

  • Primera conversación (2 mins. o menos): Portada de g17.6Prepare el terreno para la revisita.
  • Revisita (4 mins. o menos): g17.6La persona se quedó con la revista en la visita anterior. Demuestre cómo hacer la revisita y prepare el terreno para volver.
  • Curso bíblico (6 mins. o menos): fg lecc. 5 párrs. 1, 2.

NUESTRA VIDA CRISTIANA

  • Canción 70
  • Mejore sus habilidades en el ministerio: Contacte con todas las personas de su territorio” (15 mins.): Análisis con el auditorio. Ponga el video Predicamos “hasta la parte más distante de la tierra”.
  • Estudio bíblico de congregación (30 mins.): kr cap. 22 párrs. 17-24 y recuadro “¿Es el Reino de Dios real para usted?”.
  • Repaso de la reunión y adelanto de la próxima (3 mins.)
  • Canción 139 y oración
La Atalaya (estudio) (2017)w17 octubre
 

SEMANA DEL 11 AL 17 DE DICIEMBRE DE 2017

21 Qué lecciones aprendemos de las visiones de Zacarías

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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