miércoles, 19 de septiembre de 2012

puntos sobresalientes ezequiel 46 a 48


CAPITULO 46
it-2 pág. 719 Principal
Debe notarse que en la visión la ciudad estaba separada del templo o santuario. Además, “el
principal” no era un sacerdote, como lo indica el hecho de que este presenta “el holocausto y los
sacrificios de comunión” del principal. (Eze 46:2.) De modo que en el cumplimiento de la visión de
Ezequiel, la ciudad no debe representar al gobierno celestial de Jesucristo y sus reyes y sacerdotes
asociados, sino que, más bien, parece prefigurar un centro administrativo visible en la Tierra bajo
la dirección del Reino celestial. Y en correspondencia con esto, “el principal” representaría a los que
son nombrados como representantes ‘principescos’ visibles del gobierno celestial. (Sl 45:16; Isa
32:1, 2.)
p-1 cap. 3 págs. 23-24 párr. 5 “Enderecemos los asuntos”
5. ¿Cuáles son algunos actos de adoración a Jehová que realizan los judíos, y por qué se
han convertido en “una carga”?
5 No sorprende que las palabras que Jehová emplea a continuación sean aún más enérgicas.
“Cesen de traer más ofrendas de grano que nada valen. El incienso... me es algo
detestable. Luna nueva y sábado, el convocar una convocación... no puedo soportar el
uso de poder mágico junto con la asamblea solemne. Sus lunas nuevas y sus períodos de
fiesta mi alma ha odiado. Para mí han llegado a ser una carga; me he cansado de
llevarlos.” (Isaías 1:13, 14.) Las ofrendas de grano, el incienso, los sábados y las asambleas
solemnes forman parte de la Ley que Dios dio a Israel. En cuanto a las “lunas nuevas”, dicha Ley
solo estipula que se observen, pero poco a poco se han arraigado algunas tradiciones sanas en
torno a la ocasión (Números 10:10; 28:11). La luna nueva se considera un sábado mensual, un día
en el que el pueblo deja de trabajar y hasta se congrega para escuchar la enseñanza de profetas y
sacerdotes (2 Reyes 4:23; Ezequiel 46:3; Amós 8:5). Esas celebraciones no son incorrectas. El
problema estriba en que únicamente guardan las fiestas por aparentar. Además, los judíos están
recurriendo al “poder mágico”, es decir, a prácticas espiritistas, al tiempo que observan
formalmente la Ley de Dios. Por consiguiente, sus actos de adoración a Jehová son “una carga” a
los ojos de este.
w99 1/3 págs. 15-16 párrs. 13-14 “El templo” y “el principal” hoy ***
13, 14. a) ¿Por qué debe pertenecer a las otras ovejas el principal? b) ¿A quiénes
representa el principal?
13 Ahora surge una pregunta de interés. ¿A quién o quiénes, entonces, representa el principal?
Puesto que se habla de él como un individuo y también como un grupo, podemos suponer que
representa a una clase de hombres (Ezequiel 44:3; 45:8, 9). Pero ¿a quiénes? Está claro que no es
a los ungidos. En la visión, el principal colabora estrechamente con los sacerdotes, pero no es uno
de ellos. A diferencia de la clase sacerdotal, se le da una herencia en el territorio y, por lo tanto, su
futuro está aquí en la Tierra, no en el cielo (Ezequiel 48:21). Además, Ezequiel 46:10 dice: “En lo
que respecta al principal en medio de ellos, cuando [las tribus no sacerdotales] entran [en el patio
exterior del templo], él debe entrar; y cuando salen, él debe salir”. No entra en el patio interior,
sino que rinde culto en el patio exterior, y entra al templo y sale de él con el pueblo. Estos factores
ubican incuestionablemente al principal entre la gran muchedumbre de las otras ovejas.
14 No hay duda de que el principal tiene algunas responsabilidades en el pueblo de Dios. En el
patio exterior se sienta en el pórtico de la Puerta del Este (Ezequiel 44:2, 3). Este hecho indica un
puesto de supervisión, similar al de los ancianos de Israel que se sentaban en la puerta de la
ciudad y juzgaban (Rut 4:1-12; Proverbios 22:22). ¿Qué miembros de las otras ovejas ocupan
posiciones de superintendencia hoy día? Los ancianos que tienen una esperanza terrenal a quienes
se ha nombrado por espíritu santo (Hechos 20:28). De modo que ahora se está preparando a la
clase del principal con la perspectiva de que más adelante, en el nuevo mundo, desempeñe una
función administrativa.
it-2 págs. 1102-1103 Templo
Todo el recinto del templo debía tener 500 codos de lado. Tenía un patio exterior, un patio
interior elevado, el templo con su altar, varios comedores y un edificio en el lado O., o posterior,
del templo. Había seis enormes pasos de entrada para entrar en los patios, exterior e interior, tres
para el exterior, y tres para el interior. Estos daban al N., al E. y al S., y cada puerta interior estaba
en línea con su correspondiente puerta exterior. (Eze 40:6, 20, 23, 24, 27.) Dentro del muro
exterior estaba el “pavimento inferior”, que tenía 50 codos (25,9 m.) de ancho, “exactamente la
longitud” de los pasos de entrada. (Eze 40:18, 21.) Allí estaban situados 30 comedores,
probablemente lugares para que las personas comieran sus sacrificios de comunión. (Eze 40:17.)
En las cuatro esquinas de este patio exterior había lugares donde los sacerdotes preparaban, como
requería la Ley, las partes de los sacrificios que correspondían a los que presentaban la ofrenda,
quienes luego las tomaban en los comedores provistos para tal efecto. (Eze 46:21-24.) El resto
del patio exterior entre el pavimento inferior y las puertas que daban al patio interior al parecer
tenía 100 codos de ancho. (Eze 40:19, 23, 27.)
Los sacerdotes disponían de otros comedores separados y ubicados más cerca del templo. Dos
de estos, junto con dos comedores para los cantores del templo, estaban en el patio interior, al
lado de los imponentes pasos de entrada interiores. (Eze 40:38, 44-46.) Asimismo, había conjuntos
de comedores para el uso exclusivo de los sacerdotes al N. y al S. del santuario (Eze 42:1-12), y
además servían para que los sacerdotes se cambiaran sus prendas de vestir de lino utilizadas en el
servicio del templo antes de pasar al patio exterior. (Eze 42:13, 14; 44:19.) Allí también, hacia la
parte trasera de los conjuntos de comedores, estaban los cocederos y los hornos de los sacerdotes,
destinados básicamente al mismo uso que los del patio exterior. (Eze 46:19, 20.)
CAPITULO 47
km 8/96 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
8. El agua que fluye del templo de la visión mencionada en Ezequiel 47:1 representa el efecto
limpiador del bautismo [lectura semanal de la Biblia; véase w88-S 15/9 pág. 27 §20]. Falso.
El agua simboliza la provisión de Dios para la vida eterna, lo que incluye el sacrificio
de Jesús.
w88 15/9 pág. 27 párr. 20 “Tendrán que saber que yo soy Jehová”
20. a) ¿Qué simboliza el agua que fluía desde el templo de la visión? b) ¿Qué efecto
tendrá esta agua simbólica?
20 Desde el templo fluía un río que sanaba o endulzaba las aguas saladas del mar Muerto, y estas
se llenaron de peces. (Ezequiel 47:1-11.) Esta agua simboliza la provisión de Dios para la vida
eterna, lo que incluye el sacrificio de Jesús, una provisión que es suficiente para los sobrevivientes
del ataque de Gog y otras personas, entre ellas los resucitados. (Juan 5:28, 29; 1 Juan 2:2;
Revelación 22:1, 2.) El mar Muerto representa el elemento en que ha existido la humanidad...
condenación al pecado heredado y a la muerte así como a la gobernación de Satanás. Como los
muchos peces en las aguas endulzadas del mar Muerto, la humanidad redimida florecerá debido a
las circunstancias de curación que traerá la gobernación mesiánica.
w99 1/3 pág. 19 párr. 6 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
6. ¿Qué debió haber recordado a los judíos el que se salpicara sangre sobre el altar de la
visión?
6 ¿Cuál es la fuente de las bendiciones que recibe el pueblo restaurado de Dios? Pues bien,
observemos que el agua fluye desde el templo de Dios. De igual modo, en la actualidad las
bendiciones proceden de Jehová a través de su gran templo espiritual, la provisión para la
adoración pura. La visión de Ezequiel añade un detalle importante. En el patio interior, la corriente
fluye hasta más allá del altar, hacia el sur (Ezequiel 47:1). El altar está en el mismo centro del
templo de la visión. Jehová se lo describe meticulosamente a Ezequiel y ordena que se salpique en
él la sangre de un sacrificio (Ezequiel 43:13-18, 20). Aquel altar tenía un gran significado para los
israelitas. Su pacto con Jehová se había validado mucho tiempo antes cuando Moisés salpicó
sangre sobre un altar al pie del monte Sinaí (Éxodo 24:4-8). Así que el que se salpicara la sangre
sobre el altar de la visión debió recordarles que cuando regresaran a su tierra restaurada, las
bendiciones de Jehová fluirían sobre ellos siempre y cuando hicieran honor a aquel pacto
(Deuteronomio 28:1-14).
w84 15/2 pág. 22 párr. 22 La Palabra de Dios se esparce por todas partes en un mundo
aterrado
22. Frente al mundo, ¿qué actitud mental deben tener los testigos de Jehová al hablar la
Palabra de Dios?
22 La actitud temerosa del mundo empeora. Bajo influencia demoníaca, se está haciendo que las
naciones marchen al campo de batalla de Har–Magedón para la última pelea decisiva. Los testigos
de Jehová se mantendrán a salvo sin intervenir, y observarán cuando su Dios obtenga la victoria.
Después de sobrevivir a la Batalla de todas las batallas, se unirán a las jubilosas huestes del cielo
en expresar las alabanzas del Dios invencible, Jehová, y de su poderoso Mariscal de Campo,
Jesucristo (Revelación 16:13-16). ¡Éste no es tiempo de retroceder! ¡Adelante, pues, rebaño
unificado de testigos de Jehová, al ‘hablar sin temor la palabra de Dios’ hasta que la Tierra esté
llena del conocimiento de la gloria de Jehová como las aguas cubren el mar! (Isaías 11:9; Ezequiel
47:1-5.)
w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2
47:1-5. ¿Qué simbolizan las aguas del río que Ezequiel contempla en visión? Simbolizan
los medios que Jehová ha dispuesto para que obtengamos vida. Estas aguas incluyen el sacrificio
redentor de Jesucristo y el conocimiento de Dios que se halla en la Biblia (Jeremías 2:13; Juan 4:7-
26; Efesios 5:25-27). En nuestros días, el caudal del río ha ido aumentando gradualmente a fin de
satisfacer las necesidades de la gran cantidad de personas que están abrazando la adoración
verdadera (Isaías 60:22). Y en el Milenio, las aguas de vida de este río fluirán con todo su poder e
incluirán los “rollos” que serán abiertos para aumentar nuestra comprensión espiritual (Revelación
20:12; 22:1, 2).
si pág. 137 párr. 32 Libro bíblico número 26: Ezequiel
32. Compare la visión del templo de Ezequiel con la visión apocalíptica de “la santa
ciudad”.
32 Es interesante comparar la visión del templo de Ezequiel con la visión apocalíptica de “la santa
ciudad de Jerusalén”. (Rev. 21:10.) Deben notarse ciertas diferencias; por ejemplo, el templo de
Ezequiel se halla aparte de la ciudad, al norte de esta, mientras que Jehová mismo es el templo de
la ciudad de Revelación. No obstante, tanto en un caso como en el otro fluye el río de la vida, hay
los árboles que dan cosechas de fruto mensuales y hojas para curación, y hay la presencia de la
gloria de Jehová. Cada visión contribuye a que se aprecie la gobernación real de Jehová y el que él
provea salvación a los que le rinden servicio sagrado. (Eze. 43:4, 5—Rev. 21:11; Eze. 47:1, 8,
9, 12—Rev. 22:1-3.)
yb01 pág. 117 Angola
Jehová le concedió al profeta Ezequiel la visión de un torrente de agua de vida que fluía desde
Su gran templo espiritual y que superaba obstáculos, atravesaba terrenos accidentados e impartía
vida a una región que antes causaba la muerte (Eze. 47:1-9). Pese a las dificultades, las aguas
vivificantes de la verdad fluyen hoy por más de doscientos treinta países, entre ellos Angola.
km 4/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
13. ¿Qué simboliza el agua que fluía del templo de la visión? (Eze. 47:1-11.) [3, Lectura semanal
de la Biblia; véase w88-S 15/9 pág. 27 §20.] Esta agua simboliza la provisión de Dios
para la vida eterna, lo que incluye el sacrificio de Jesús.
w88 15/9 pág. 27 párr. 20 “Tendrán que saber que yo soy Jehová”
w90 15/12 págs. 11-12 párr. 6 “Cualquiera que oiga, diga: ‘¡Ven!’”
6. ¿Por qué hizo disponible Jehová el “agua”?
6 ¿Se estorbaría para siempre a Dios en cuanto a su propósito de tener una Tierra paradisíaca
llena de humanos perfectos? Por supuesto, la respuesta bíblica es ¡no! Sin embargo, para cumplir
su propósito Jehová hizo una provisión amorosa que contrarrestaría el fracaso desastroso de Adán
y que aún estaría en plena armonía con la justicia y la rectitud, de las cuales Él es la expresión
completa y superlativa. Ha hecho esto por medio del “río de agua de vida”. Mediante este,
restaurará la vida humana perfecta a la humanidad obediente, que perdió acceso a la Fuente de la
vida. Este río fluirá a plenitud durante el Reinado de Mil Años de Jesucristo. Así, durante toda la
Gobernación Milenaria de Cristo los humanos, entre ellos los que sean resucitados de entre los
muertos, tendrán que beber del “río de agua de vida”. (Compárese con Ezequiel 47:1-10; Hechos
24:15.)
20. a) ¿Qué simboliza el agua que fluía desde el templo de la visión? b) ¿Qué efecto
tendrá esta agua simbólica?
20 Desde el templo fluía un río que sanaba o endulzaba las aguas saladas del mar Muerto, y estas
se llenaron de peces. (Ezequiel 47:1-11.) Esta agua simboliza la provisión de Dios para la vida
eterna, lo que incluye el sacrificio de Jesús, una provisión que es suficiente para los sobrevivientes
del ataque de Gog y otras personas, entre ellas los resucitados. (Juan 5:28, 29; 1 Juan 2:2;
Revelación 22:1, 2.) El mar Muerto representa el elemento en que ha existido la humanidad...
condenación al pecado heredado y a la muerte así como a la gobernación de Satanás. Como los
muchos peces en las aguas endulzadas del mar Muerto, la humanidad redimida florecerá debido a
las circunstancias de curación que traerá la gobernación mesiánica.
si pág. 268 párr. 28 Libro bíblico número 66: Revelación
28. ¿Mediante qué ejemplos podemos comprender que Revelación cierra el registro que
empezó en la primera parte de la Biblia?
28 ¡Qué gloriosa conclusión suministra el libro de Revelación para la colección inspirada de
66 libros de la Biblia! Nada se ha omitido. No hay cabos sin atar. Ahora vemos claramente tanto el
grandioso final como el principio. La última parte de la Biblia cierra el registro que empezó en la
primera parte. Tal como Génesis 1:1 describió la creación de los cielos y Tierra materiales por Dios,
así Revelación 21:1-4 describe un nuevo cielo y una nueva tierra y las bendiciones
inconmensurables que le vendrán a la humanidad, como se profetizó también en Isaías 65:17, 18;
66:22, y 2 Pedro 3:13. Tal como se le dijo al primer hombre que positivamente moriría si
desobedecía, así Dios positivamente garantiza que en el caso de los obedientes “la muerte no será
más”. (Gén. 2:17; Rev. 21:4.) Cuando la Serpiente apareció al principio y engañó a la humanidad,
Dios predijo el magullamiento de la cabeza de la Serpiente, y la Revelación muestra cómo se arroja
finalmente a la destrucción a la serpiente original, que es el Diablo y Satanás. (Gén. 3:1-5, 15;
Rev. 20:10.) Mientras que el hombre desobediente fue echado de donde estaba el árbol de la vida
edénico, árboles de vida simbólicos aparecen “para la curación de las naciones” que componen la
humanidad obediente. (Gén. 3:22-24; Rev. 22:2.) Tal como un río salía de Edén para regar el
jardín, así se describe un río simbólico, dador de vida y sustentador de vida, que fluye del trono de
Dios. Esto es un paralelo de la visión anterior de Ezequiel, y también nos recuerda las palabras de
Jesús acerca de “una fuente de agua que brotará para impartir vida eterna”. (Gén. 2:10; Rev.
22:1, 2; Eze. 47:1-12; Juan 4:13, 14.) En contraste con el ser echados de la presencia de Dios,
como les ocurrió al primer hombre y la primera mujer, los fieles vencedores verán Su rostro. (Gén.
3:24; Rev. 22:4.) ¡De veras es provechoso considerar estas emocionantes visiones de Revelación!
pm cap. 21 pág. 387 párr. 43 La Teocracia triunfa de todas las naciones
43. Esas aguas que fluyen hacia el oriente y el occidente se asemejan a ¿qué aguas que
se ven en qué otras visiones, y, por eso, qué representan esas aguas?
43 Ambos mares simbólicos necesitarán las “aguas vivas” que saldrán, no de la Jerusalén
terrestre en el Oriente Medio, sino de la “Jerusalén celestial,” que es la sede del reino mesiánico del
Hijo amado de Jehová, Jesucristo. Esas “aguas vivas” simbólicas no son solo aguas corrientes,
frescas, que apaguen la sed, sino aguas que imparten vida a aquellos a los cuales fluyen. Tal como
las aguas que fluían del templo de la visión de Ezequiel impartían curación y vida al mar Muerto,
haciendo que abundara en vida de peces, así las “aguas vivas” que fluyen hacia el este y hacia el
oeste desde la “Jerusalén celestial” impartirán vida en la Tierra. (Ezequiel 47:1-12) De modo que
esas “aguas vivas” se asemejan, también, al “río de agua de vida” que vio el apóstol cristiano Juan
en la visión de la Nueva Jerusalén. (Revelación 21:2 a 22:2) Por consiguiente representan todas las
provisiones de Jehová por medio de Su Mesías ahora reinante, Jesús, que una vez fue sacrificado,
para que toda la humanidad obtenga vida eterna, según se hacen disponibles durante la
gobernación de mil años de Jesucristo sobre la Tierra entera.—Revelación 14:1; 20:4-6, 13, 14.
bf cap. 11 págs. 249-250 párr. 3 Invitación para beber “agua de vida”
3. (a) El tener esta visión, ¿qué puede haber hecho que Juan recordara? (b) ¿Por qué
no pudo haber comenzado a fluir antes del fin de los Tiempos de los Gentiles
en 1914 el río simbólico de la visión de Juan?
3 El tener esta deleitable visión puede haber hecho que Juan recordara al profeta Ezequiel, quien,
mientras todavía era un desterrado en la antigua Babilonia en 593 a. de la E.C., vio en visión una
corriente de agua dadora de vida que fluía de la Casa de Jehová contemplada en visión y pasaba
hasta más allá del altar de los sacrificios y seguía bajando al muy salado mar Muerto. (Ezequiel
47:1-12) Aquella corriente de agua que fluía de la casa o templo y entonces pasaba por la tierra
del Israel restaurado hasta llegar al mar Muerto tiene que haber salido desde Jehová Dios, quien
había entrado en el Santísimo del templo. Mucho tiempo después, en la visión que el apóstol Juan
vio, él contempló la fuente del “río de agua de vida.” La fuente es el “trono de Dios y del Cordero.”
Este río simbólico, por lo tanto, no pudo haber comenzado a fluir antes del fin de los Tiempos de
los Gentiles en 1914. ¿Por qué? Porque fue en ese año que Jehová Dios el Todopoderoso tomó su
gran poder y comenzó a gobernar como rey sobre la Tierra. Fue entonces que él por su propio
derecho soberano hizo nacer su prometido reino mesiánico por medio de entronizar a su Mesías o
Cristo, su amado Hijo Jesús. Así, pues, el “trono de Dios y del Cordero” fueron establecidos
entonces.—Revelación 11:15 a 12:10.
re cap. 43 pág. 311 párr. 21 La ciudad esplendorosa
21. ¿Qué representa el “río de agua de vida”, y cómo nos ayuda a saber esto la visión que
tuvo Ezequiel de ese río?
21 ¿Qué es este “río de agua de vida”? El agua literal es un elemento vital para la vida. El hombre
puede sobrevivir varias semanas sin alimento, pero sin agua muere en alrededor de una semana.
El agua es también un agente limpiador y vital para la salud. Por lo tanto, el agua de vida debe
representar algo que es esencial para la vida y la salud de la humanidad. También al profeta
Ezequiel se le otorgó una visión de este “río de agua de vida”, y en su visión el río fluyó desde el
templo y bajó al mar Muerto. Entonces, ¡qué sorprendente milagro! ¡Aquel cuerpo de agua sin vida,
saturado de sustancias químicas, se convirtió en agua dulce llena de peces! (Ezequiel 47:1-12.)
Sí, el río de la visión devuelve la vida a algo que anteriormente estaba muerto, lo cual confirma que
el río de agua de vida representa la provisión de Dios mediante Jesucristo para dar de nuevo vida
humana perfecta a la raza humana “muerta”. Este río es “claro como el cristal”, lo que muestra la
pureza y santidad de las provisiones de Dios. No es como las “aguas” manchadas de sangre y
mortíferas de la cristiandad. (Revelación 8:10, 11.)
w89 1/11 pág. 17 El desierto de Judá... árido, pero fascinante
El hecho de que el árido desierto de Judá pueda cubrirse de vegetación nos ayuda a entender la
visión de Ezequiel sobre el agua que fluía desde el templo de Jerusalén. La corriente aumentaba
hasta convertirse en un torrente que descendía hacia el este a través del desierto de Judá. ¿Con
qué resultados? Ezequiel escribió: “Pues, ¡mire!, en la margen del torrente había muchísimos
árboles [...] Y su fruto tiene que servir de alimento, y su follaje para curación”. Las aguas fluían
hasta el mar Muerto y sanaban sus aguas desprovistas de criaturas vivientes. (Ezequiel 47:1-12;
Isaías 35:1, 6, 7.)
kj cap. 21 págs. 388-389 párr. 15 Vida en seguridad bajo el reinado del Mesías
15. ¿Adónde fue dirigida la corriente de agua de vida, y por qué fue llevado Ezequiel por
camino indirecto para obtener una vista exterior de la corriente?
15 En la visión de Ezequiel esta agua que brota del templo en el cual Jehová ha establecido su
residencia es dirigida a donde se necesita vida. Diciendo cómo el ángel de Jehová sigue guiándolo
en su gira de observación, Ezequiel escribe: “Y gradualmente me sacó por vía de la puerta del
norte y me llevó alrededor por el camino de afuera a la puerta exterior que mira hacia el este, y,
¡mire! agua que salía en chorrillos del lado derecho.” (Ezequiel 47:2) Ezequiel tuvo que ser
llevado por este camino indirecto debido a que la puerta exterior oriental había sido santificada al
haber pasado la gloria de Jehová por ella y entrado en el templo y por lo tanto estaba cerrada.
(Ezequiel 44:1-3; compare con 10:19; 11:22, 23.) De modo que Ezequiel fue llevado al lado
septentrional o norteño del agua que estaba saliendo en chorrillos desde el templo al sur de su
puerta exterior oriental.
w73 1/11 págs. 670-671 Un camino y modo de vivir abierto a la humanidad
A medida que resuciten los muertos, habrá suficiente agua de vida para sanarlos y restaurarlos a
la plenitud de vida. Esto se asegura puesto que vemos que la corriente aumenta en profundidad: “Y
[el ángel] continuó midiendo mil [codos] y entonces me hizo atravesar el agua, agua que llegaba
hasta las rodillas.”—Eze. 47:4.
Pero aquí no cesó de profundizarse la corriente. De esto podemos asumir que no todos los miles
de millones de muertos serán resucitados simultáneamente, lo cual haría que los sobrevivientes de
Har-Magedón tuvieran que hacerle frente a una gran explosión demográfica. En tal caso, ¿cómo
sería posible hacer las necesarias provisiones materiales para los resucitados, sin mencionar la
enseñanza y entrenamiento de ellos en el camino y modo de vivir de Jehová?
La siguiente medida mostró que la corriente era mucho mayor en volumen: “Y continuó
midiendo mil [codos] y ahora me hizo atravesar... agua que llegaba hasta las caderas.” (Eze.
47:4) A medida que progresen los mil años, aumentará la cantidad de personas resucitadas,
porque habrá más súbditos leales del Reino para encargarse de ellas. Sin embargo, algunos entre
los resucitados no apreciarán la bondad inmerecida de Jehová y no serán obedientes, como
veremos al seguir desenvolviéndose la profecía, que se considerará en un número posterior de
La Atalaya. Pero los miles de millones de obedientes llegarán a ser colaboradores en la restauración
del paraíso y en ayudar a los resucitados posteriores a llegar a conocer a Jehová el Dador de Vida y
a su Hijo, el Rey, recibiendo los servicios restauradores de la vida que él les rinde como Sumo
Sacerdote de Dios.
Finalmente, el ángel “continuó midiendo mil [codos]. Era un torrente que yo no podía atravesar,
porque el agua había subido, agua que permitía nadar, un torrente que no podía ser atravesado.”—
Eze. 47:5.
w99 1/3 pág. 21 párr. 13 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
13. ¿Qué curación ha tenido lugar en nuestros tiempos?
13 El río de la visión se introduce en el inerte mar Muerto y sana todo lo que alcanza. Este mar
representa un ambiente muerto en sentido espiritual. Pero la vida enjambra “en todo lugar al cual
el torrente de doble tamaño llegue” (Ezequiel 47:9). Del mismo modo, en los últimos días algunas
personas han recibido vida espiritual en todo lugar donde el agua de la vida ha penetrado. El
primero revitalizado de este modo fue el resto ungido en 1919. De un estado inactivo, como de
muerte, regresaron a la vida en sentido espiritual (Ezequiel 37:1-14; Revelación 11:3, 7-12).
Desde entonces, esas aguas vitales han llegado a otras personas que estaban muertas
espiritualmente, las cuales han recibido vida y han formado una gran muchedumbre de otras
ovejas que aman y sirven a Jehová, y cuya cantidad aumenta constantemente. Esta provisión
pronto se extenderá a multitudes de resucitados.
w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
47:9, 11. El agua simbólica —que incluye el valiosísimo conocimiento de Dios— está teniendo un
maravilloso efecto revitalizante en quienes la beben (Juan 17:3). En contraste, quienes rechazan el
agua de vida serán dados “a sal”, es decir, serán destruidos para siempre. Es vital, por lo tanto,
que hagamos “lo sumo posible para [...] maneja[r] la palabra de la verdad correctamente”
(2 Timoteo 2:15).
w91 15/3 págs. 17-18 párr. 20 Manténgase al paso con el carro celestial de Jehová
20. ¿Qué escribió Ezequiel que debe impulsarnos a seguir al paso debido?
20 Las visiones de Ezequiel deben impulsarnos a seguir al paso debido. Él no solo declaró los
juicios de Dios contra Israel, sino que también escribió profecías de restauración. Ezequiel habló de
Aquel que tendría el derecho legal de gobernar en el trono de Jehová al tiempo señalado. (Ezequiel
21:27.) Aquel Siervo Real, “David”, juntaría de nuevo al pueblo de Dios y lo pastorearía. (Ezequiel
34:23, 24.) Aunque el pueblo sería atacado por Gog de Magog, Dios lo libraría, y Sus enemigos se
verían obligados a ‘saber quién es Jehová’ cuando les sobreviniera la destrucción. (Ezequiel 38:8-
12; 39:4, 7.) Entonces los siervos de Dios disfrutarían de vida sin fin en un sistema de adoración
pura conectado con un templo espiritual. Aguas de vida que fluirían desde el santuario serían
fuente de alimentación y curación para ellos, y se les concedería una herencia de tierra para
bendición suya. (Ezequiel 40:2; 47:9, 12, 21.)
w99 1/3 pág. 21 párr. 15 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
15. ¿Qué muestra que no todos aceptarán las provisiones de Dios para la vida, y qué fin
tendrán estos?
15 Claro está, hoy día no todos responden favorablemente al mensaje de vida; tampoco lo harán
todos los que resuciten durante el Reinado Milenario de Cristo (Isaías 65:20; Revelación 21:8). El
ángel señala que algunas partes del mar no son sanadas. Estos lugares cenagosos, sin vida, son
‘dados a sal’ (Ezequiel 47:11). No todas las personas de nuestros días a las que se ofrece el agua
vivificadora de Jehová la aceptan (Isaías 6:10). En Armagedón, a todos los que hayan decidido
permanecer sin vida y enfermos en sentido espiritual se les dará a sal, es decir, se les destruirá
para siempre (Revelación 19:11-21). Sin embargo, quienes hayan estado bebiendo fielmente de
estas aguas pueden tener la esperanza de sobrevivir y ver el cumplimiento final de esta profecía.
km 4/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
14. Ezequiel 47:12 indica que la humanidad obediente disfrutará ¿de qué, en el nuevo mundo?
[3, Lectura semanal de la Biblia; véase w88-S 15/9 pág. 27 §21.] En el nuevo mundo la
humanidad obediente disfrutará de salud física y espiritual perfecta.
w88 15/9 pág. 27 párr. 21 “Tendrán que saber que yo soy Jehová”
21. Ezequiel 47:12 indica que la humanidad obediente disfrutará ¿de qué, en el nuevo mundo?
21 La curación también se asocia con árboles que crecen en las márgenes del río que se observa
en la visión. (Léase Ezequiel 47:12.) En el nuevo mundo la humanidad obediente disfrutará de
salud física y espiritual perfecta. ¿Y por qué no habría de ser así? Las hojas de los árboles
fructíferos de la visión tienen propiedades de curación continua. ¡Qué bendiciones para los que
conocen y sirven a Jehová!
kj cap. 21 pág. 398 párrs. 41-42 Vida en seguridad bajo el reinado del Mesías
41, 42. ¿Cómo se representa que todas estas provisiones de vida les aguardan a los que
rinden la forma correcta de adoración, y qué proclamación confortante oirán los
adoradores aprobados en cuanto a cosas que entonces habrán pasado?
41 Todas estas munificencias en profusión en el futuro cercano les esperan a los que le rinden a
Jehová la forma pura e incontaminada de adoración, pues no pasemos esto por alto, que el “agua”
sanadora y dadora de vida de provisiones divinas “sale del santuario mismo,” el lugar santo de la
adoración de Jehová. (Ezequiel 47:12) Por toda su bondad inmerecida para con la humanidad
redimida, la inclinación de rendir adoración, innata en el hombre, se expresará agradecidamente en
adoración al Único digno de ser adorado, Jehová, en Su santuario. (Mateo 4:10; Salmo 95:6, 7)
Con gozo ilimitado los adoradores aprobados del Señor Soberano Jehová oirán la confortante
proclamación:
42 “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus
pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. Y él limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será
más, ni existirá ya más lamento, ni clamor, ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.”—Revelación
21:3, 4.
kj cap. 21 pág. 396 párr. 37 Vida en seguridad bajo el reinado del Mesías
37. ¿Qué heredad terrestre se incluye en las provisiones dadoras de vida de Jehová por el
Mesías, y cómo se llama esto a nuestra atención por lo que se le mostró a Ezequiel
en visión?
37 Las provisiones sanadoras y dadoras de vida de Jehová por medio del Mesías Jesús incluirán
un paraíso edénico, extendido por toda la Tierra, con todos los medios para sustentar la vida
humana en perfección. Nuestros ojos extasiados ven esto a medida que el ángel de Jehová vuelve
nuestra atención del mar al “torrente de doble tamaño” de agua, diciendo: “Y junto al torrente
subirán, a lo largo de su margen en este lado y en aquel lado, toda suerte de árboles para
alimento. Su follaje no se marchitará, ni se consumirá su fruto. En sus meses llevarán nuevo fruto,
porque el agua para ellos... ésta sale del santuario mismo. Y su fruto tiene que servir de alimento y
su follaje para curación.”—Ezequiel 47:12.
re cap. 43 pág. 312 párr. 24 La ciudad esplendorosa
24. ¿Qué ve Juan ahora a ambos lados del río de agua de vida, y qué representan?
24 En la visión de Ezequiel el río hasta se convirtió en un torrente, y el profeta vio que a ambos
lados crecía todo tipo de árboles frutales. (Ezequiel 47:12.) Pero ¿qué ve Juan? Esto: “Y de este
lado del río, y de aquel lado, había árboles de vida que producían doce cosechas de fruto,
y que daban sus frutos cada mes. Y las hojas de los árboles eran para la curación de las
naciones”. (Revelación 22:2b.) Estos “árboles de vida” también tienen que representar parte de
las provisiones de Jehová para dar vida eterna a la humanidad obediente.
w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
47:12. ¿Qué representan los árboles frutales? Estos árboles simbólicos representan las
dádivas espirituales de Dios que permitirán a la humanidad recuperarse y alcanzar la perfección.
w99 1/3 pág. 21 párr. 12 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
12. a) ¿Por qué pueden producir tanto fruto los árboles de la visión de Ezequiel? b) ¿Qué
representan estos árboles fructíferos durante los últimos días?
12 El río de la visión de Ezequiel da vida y salud. Cuando Ezequiel llega a saber de los árboles que
crecerían a lo largo del río, se le dice: “Su follaje no se marchitará, ni se consumirá su fruto. [...] Y
su fruto tiene que servir de alimento, y su follaje para curación”. ¿Por qué es tan sorprendente la
producción de estos árboles? “Porque el agua para ellos [...] sale del santuario mismo.” (Ezequiel
47:12b.) Estos árboles simbólicos prefiguran todas las provisiones de Dios para restituir a la
humanidad a la perfección sobre la base del sacrificio de rescate de Jesús. En este momento, el
resto ungido lleva la delantera en la Tierra en lo que tiene que ver con suministrar alimento y
curación espirituales. Una vez que la totalidad de los 144.000 reciban su recompensa celestial, los
beneficios que resultan de su servicio sacerdotal en calidad de corregentes de Cristo se extenderán
en el futuro, y al final llevarán a la victoria total sobre la muerte adánica (Revelación 5:9, 10; 21:2-
4).
w99 1/3 pág. 18 párr. 21 “El templo” y “el principal” hoy
21. ¿Qué aprendemos de la división de la tierra según la visión de Ezequiel?
21 No son solo el principal y los sacerdotes quienes tienen lugares asignados en esta tierra
restaurada. El que se divida la tierra indica que cada una de las doce tribus cuenta con una
herencia segura (Ezequiel 47:13, 22, 23). De modo que quienes componen la gran
muchedumbre no solo tienen un lugar en el paraíso espiritual hoy día, sino que también recibirán
una porción de tierra cuando hereden un lugar en el ámbito terrestre del Reino de Dios.
w73 1/12 pág. 713 Felicidad humana bajo gobierno divino
Como ilustración de esto, Jehová dio una visión al profeta Ezequiel en la cual Él designó el lugar
de cada una de las doce tribus de Israel, con sus límites señalados. En el mapa concomitante usted
verá que había una faja de tierra administrativa, marcada “El Principal,” con siete secciones al
norte de la faja y paralelas a ella. Al sur estaban las asignaciones de las otras cinco tribus de Israel.
Las fajas territoriales iban hacia el este desde el mar Mediterráneo hacia el río Jordán o hacia el
mar Muerto.—Eze. 47:15-20.
kj cap. 22 pág. 402 párr. 8 La felicidad humana en el Paraíso bajo el Gobierno Divino
8. ¿Quién era el cabeza visible de este gobierno de la ciudad, y dónde estaba situado su
dominio?
8 ¿Quién era el cabeza visible del gobierno de la ciudad? Era el “principal” o Nasi, que tenía un
territorio o dominio especial asignado a él. ¿Dónde? En la faja de tierra administrativa, donde
estaba la “contribución” de tierra de 25.000 codos en cuadro. Lo que quedaba de esta faja
administrativa en el lado oriental y en el lado occidental de esta “contribución” de tierra era
dominio del “principal.” La parte al oeste iba del límite occidental de la “contribución” de tierra
hasta el mismo mar Mediterráneo. La parte al este iba del límite oriental de la “contribución” de
tierra hacia el este hasta el río Jordán y el mar Muerto o mar Oriental. (Ezequiel 47:18) La tribu
de Judá colindaba con su dominio al norte, y la tribu de Benjamín colindaba con su dominio al
sur.—Ezequiel 48:20-22.
w73 1/12 pág. 714 Felicidad humana bajo gobierno divino
El cabeza visible del gobierno de esta ciudad visionaria era el “principal.” Su territorio asignado
era bastante grande, pues se componía de la tierra a cada lado de la “contribución” de tierra de
25.000 codos en cuadro. Esta faja, de 25.000 codos de ancho, se extendía hasta el mar
Mediterráneo al oeste de la “contribución” y hasta el río Jordán y el mar Muerto al este.—Eze.
47:18, 20.
CAPITULO 48
it-2 pág. 1153 Tribu
Cuando Moisés bendijo a las tribus (Dt 33:6-24), no se mencionó por nombre a Simeón, quizás
porque la tribu se había reducido mucho y su porción iba a estar incluida en el territorio de Judá.
En la visión de Ezequiel de la contribución santa, las tribus que se mencionan son las mismas que
en el libro de Josué reciben una herencia de tierra. (Eze 48:1-8, 23-28.) En esta visión, la tribu de
Leví estaba ubicada dentro de “la contribución santa”. (Eze 48:9-14, 22.)
kj cap. 22 pág. 403 párr. 10 La felicidad humana en el Paraíso bajo el Gobierno Divino
10. ¿Qué diferencia se advierte al considerar la relación entre la ciudad y el templo
contemplados en visión y la relación entre Jerusalén y el templo de Salomón, y, por
lo tanto, qué prefiguró la ciudad de la visión de Ezequiel?
10 En el caso del Israel de la antigüedad el templo de Jehová edificado por Salomón estaba
dentro de la ciudad de Jerusalén. Pero en la visión de Ezequiel la ciudad está separada del templo
santo, aunque tanto la ciudad como el templo están en la “contribución” especial de tierra. Se
enfatiza esta separación por el hecho de que se dice que la ciudad está en “algo profano para la
ciudad, para morada y para dehesa.” (Ezequiel 48:15) Los sacerdotes y levitas no vivían
ni trabajaban en la ciudad. Por eso, en el cumplimiento de la visión bajo el reinado de mil años del
Mesías, la ciudad con su dehesa no representaría a la Nueva Jerusalén celestial, que es la
congregación fiel de israelitas espirituales del Mesías o su Novia. (Revelación 21:1, 2, 9-21)
Representa una sede administrativa terrestre, visible, sobre los asuntos de la humanidad redimida.
w99 1/3 págs. 22-23 párr. 19 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
19. a) ¿Cómo se cumplirá en el Paraíso la distribución de la tierra? b) ¿Qué faceta del
Paraíso representa la ciudad? c) ¿Qué significado tiene el que la ciudad esté ubicada
a cierta distancia del templo?
19 En ese entonces también tendrá su cumplimiento final la distribución de la tierra de la visión
de Ezequiel. Este vio que la tierra estaba debidamente asignada; del mismo modo, todo cristiano
fiel puede tener la certeza de que contará con un lugar, una herencia, en el Paraíso. El deseo de
poseer un hogar en el que vivir y que cuidar se cumplirá seguramente de una manera ordenada
(Isaías 65:21; 1 Corintios 14:33). La ciudad que Ezequiel vio es una representación apropiada del
orden administrativo que Jehová se propone para la nueva tierra. La clase sacerdotal ungida
no estará entonces en carne y hueso entre la humanidad. La visión lo da a entender al representar
a la ciudad en tierra ‘profana’ a cierta distancia del templo (Ezequiel 48:15). Sin embargo,
aunque los 144.000 reinarán con Cristo en el cielo, el Rey no estará sin representantes en la Tierra.
Sus súbditos humanos se beneficiarán en gran manera de la guía y dirección amorosas de la clase
del principal. Pero la sede del gobierno no estará en la Tierra, sino en el cielo. Todos los que vivan
en la Tierra, incluida la clase del principal, estarán en sujeción al Reino Mesiánico (Daniel 2:44;
7:14, 18, 22).
w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
48:15-19, 30-35, nota. ¿Qué prefigura la ciudad de la visión? El hecho de que “Jehová-
Samah” se sitúe en suelo “profano” nos hace pensar en algo terrenal. Según parece, la ciudad
prefigura una administración terrestre que beneficiará a los miembros de la justa “nueva tierra”
(2 Pedro 3:13). Las puertas ubicadas en cada uno de sus lados ilustran lo accesible que es. Los
superintendentes del pueblo de Dios deben ser tan accesibles como esta ciudad.
km 12/02 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
14. ¿Qué representa la ciudad de la visión de Ezequiel? (Eze. 48:15-17.) [Lectura semanal de la
Biblia; véase w99-S 1/3 pág. 18 §22.] Dado que está en medio de tierra ‘profana’ (no
sagrada), debe ser algo terrestre; al parecer representa la administración terrestre
que traerá beneficios a todos los que compongan la justa sociedad que habitará la
Tierra (2 Ped. 3:13). (Basta con la sustancia.)
w99 1/3 pág. 18 párr. 22 “El templo” y “el principal” hoy
22. a) ¿Qué representa la ciudad de la visión de Ezequiel? b) ¿Qué aprendemos de que la ciudad
tenga puertas en todos sus lados?
22 Finalmente, ¿qué representa la ciudad de la visión? No se trata de una ciudad celestial, pues
está en medio de tierra ‘profana’ (no sagrada) (Ezequiel 48:15-17). Así que debe ser algo
terrestre. Pues bien, ¿qué es una ciudad? ¿No transmite ese término la idea de personas que se
agrupan y que forman una entidad estructurada y organizada? Sí. Por lo tanto, la ciudad al parecer
representa la administración terrestre que traerá beneficios a todos los que compongan la justa
sociedad que habitará la Tierra. Funcionará a plenitud en la venidera “nueva tierra” (2 Pedro 3:13).
Las puertas de la ciudad, que están en todos lados, una por cada tribu, ilustran bien la condición de
apertura. El pueblo de Dios no está en la actualidad bajo ninguna administración secreta
ni clandestina. Los hermanos responsables deben ser abordables: los principios que los guían son
bien conocidos por todos. El que personas de todas las tribus cultiven la tierra que sustenta la
ciudad nos recuerda que las otras ovejas apoyan, incluso en sentido material, las provisiones
administrativas que se hacen en favor del pueblo de Dios por todo el mundo (Ezequiel 48:19, 30-
34).
w99 1/3 pág. 18 párr. 22 “El templo” y “el principal” hoy
22. a) ¿Qué representa la ciudad de la visión de Ezequiel? b) ¿Qué aprendemos de que la
ciudad tenga puertas en todos sus lados?
22 Finalmente, ¿qué representa la ciudad de la visión? No se trata de una ciudad celestial, pues
está en medio de tierra ‘profana’ (no sagrada) (Ezequiel 48:15-17). Así que debe ser algo terrestre.
Pues bien, ¿qué es una ciudad? ¿No transmite ese término la idea de personas que se agrupan y
que forman una entidad estructurada y organizada? Sí. Por lo tanto, la ciudad al parecer representa
la administración terrestre que traerá beneficios a todos los que compongan la justa sociedad que
habitará la Tierra. Funcionará a plenitud en la venidera “nueva tierra” (2 Pedro 3:13). Las puertas
de la ciudad, que están en todos lados, una por cada tribu, ilustran bien la condición de apertura. El
pueblo de Dios no está en la actualidad bajo ninguna administración secreta ni clandestina. Los
hermanos responsables deben ser abordables: los principios que los guían son bien conocidos por
todos. El que personas de todas las tribus cultiven la tierra que sustenta la ciudad nos recuerda que
las otras ovejas apoyan, incluso en sentido material, las provisiones administrativas que se hacen
en favor del pueblo de Dios por todo el mundo (Ezequiel 48:19, 30-34).
w99 1/3 págs. 15-16 párrs. 13-14 “El templo” y “el principal” hoy
13, 14. a) ¿Por qué debe pertenecer a las otras ovejas el principal? b) ¿A quiénes
representa el principal?
13 Ahora surge una pregunta de interés. ¿A quién o quiénes, entonces, representa el principal?
Puesto que se habla de él como un individuo y también como un grupo, podemos suponer que
representa a una clase de hombres (Ezequiel 44:3; 45:8, 9). Pero ¿a quiénes? Está claro que no es
a los ungidos. En la visión, el principal colabora estrechamente con los sacerdotes, pero no es uno
de ellos. A diferencia de la clase sacerdotal, se le da una herencia en el territorio y, por lo tanto, su
futuro está aquí en la Tierra, no en el cielo (Ezequiel 48:21). Además, Ezequiel 46:10 dice: “En lo
que respecta al principal en medio de ellos, cuando [las tribus no sacerdotales] entran [en el patio
exterior del templo], él debe entrar; y cuando salen, él debe salir”. No entra en el patio interior,
sino que rinde culto en el patio exterior, y entra al templo y sale de él con el pueblo. Estos factores
ubican incuestionablemente al principal entre la gran muchedumbre de las otras ovejas.
14 No hay duda de que el principal tiene algunas responsabilidades en el pueblo de Dios. En el
patio exterior se sienta en el pórtico de la Puerta del Este (Ezequiel 44:2, 3). Este hecho indica un
puesto de supervisión, similar al de los ancianos de Israel que se sentaban en la puerta de la
ciudad y juzgaban (Rut 4:1-12; Proverbios 22:22). ¿Qué miembros de las otras ovejas ocupan
posiciones de superintendencia hoy día? Los ancianos que tienen una esperanza terrenal a quienes
se ha nombrado por espíritu santo (Hechos 20:28). De modo que ahora se está preparando a la
clase del principal con la perspectiva de que más adelante, en el nuevo mundo, desempeñe una
función administrativa.
w73 1/12 págs. 715-716 Felicidad humana bajo gobierno divino
Voluntarios de todas partes de la Tierra y de todas las categorías de la humanidad rescatada
vendrán entonces a cooperar activamente con la clase del “principal.” Esto será en la “ciudad,” que
representa la sede oficial visible de la clase del “principal” para administrar los asuntos de toda la
humanidad. La visión de Ezequiel describió tres puertas en cada uno de los cuatro muros de la
ciudad, abiertas a todas las doce tribus de Israel. (Eze. 48:30-34) La administración semejante a
ciudad reflejará perfectamente a la Nueva Jerusalén celestial, que tiene doce puertas en las que
están inscritos los nombres de las “doce tribus de los hijos de Israel.” (Rev. 21:12) De modo que la
administración ‘principesca’ en la Tierra también mostrará la accesibilidad y cuidado amoroso de
Cristo y su subsacerdocio. Habrá acceso libre y abierto para todos los que deseen recibir ayuda
sobre un asunto vital.
La profecía de Ezequiel termina dando el nombre de esta ciudad: “A la redonda [el perímetro de
la ciudad] habrá dieciocho mil codos; y el nombre de la ciudad desde aquel día en adelante será
Jehová Mismo Está Allí.” (Eze. 48:35) Es tal como promete Revelación 21:3: “¡Mira! La tienda de
Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará
con ellos.” Jehová mismo manifestará su presencia divina dirigiendo su amorosa y benéfica
atención a la “ciudad.” El fruto de su espíritu abundará allí para gloria de él, a saber “amor, gozo,
paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, gobierno de uno mismo.”—Gál. 5:22, 23.
Puesto que el espíritu de Jehová operará por medio de esos “príncipes,” podemos estar seguros
entonces de un gobierno justo que obrará en el interés de la gloria de Dios, la justicia, la rectitud y
la felicidad de la gente. De Jesucristo el gran Sumo Sacerdote y su subsacerdocio en los cielos
vendrá la aplicación del valor expiatorio del sacrificio de Cristo, con todos sus beneficios.
Plenamente bajo la dirección del “nuevo cielo,” la administración visible semejante a ciudad
ayudará a lograr la elevación de toda la humanidad obediente a la perfección de corazón, mente y
cuerpo en el Paraíso restablecido de la Tierra. Revelación 21:4 sigue diciendo: “Y [Dios] limpiará
toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento, ni clamor, ni dolor.
Las cosas anteriores han pasado.”
fm cap. 6 págs. 91-92 párr. 21 Los 144.000 sellados
21. (a) ¿Por qué no se dejó a Leví fuera de la lista de los doce nombres tribuales que se
encuentra en el capítulo 7 de Revelación, como se le había dejado fuera en tiempos
antiguos? (b) ¿Por qué fue omitido el nombre de Dan, y sin embargo cómo sabemos
que esto no se debió a ningún prejuicio contra esa tribu?
21 Notamos también que el nombre de Leví no fue omitido de la lista de doce nombres tribuales
que se encuentra en Revelación 7:4-8. En esta lista de 144.000 sellados, el nombre de Leví
no marcaría una tribu especialmente separada para ser los siervos del templo para toda la nación
de Dios. ¿Por qué no? Porque todos los 144.000 sellados llegan a ser “sacerdotes de Dios y del
Cristo.” (Revelación 20:6) El incluir así el nombre de Leví en el número que hay de los nombres
tribuales por lo tanto exigiría que el nombre de Dan, uno de los doce hijos originales de Israel,
fuera dejado fuera. Su nombre no se dejó fuera debido a algún prejuicio especial contra la tribu
antigua de Dan, porque Sansón el hijo de Manoa, uno de los jueces del Israel antiguo, era de la
tribu de Dan. (Jueces, capítulos 13-16; Hebreos 11:32) En prueba de eso, al mencionar a las doce
tribus de Israel cuyos nombres aparecen en las doce puertas de la ciudad profética de Jehováshammah
(“Jehová Mismo Está Allí”) el nombre de Dan aparece, en la lista de Ezequiel 48:30-35.
Así, aunque el nombre de esta tribu no se halla entre los 144.000 sellados, tendrá una aplicación
honorable en el nuevo sistema de cosas de Jehová.
si pág. 137 párr. 28 Libro bíblico número 26: Ezequiel
28. ¿Qué muestra la visión de Ezequiel sobre la corriente de agua que sale de la Casa, y
qué se revela acerca de la ciudad y su nombre?
28 El ángel trae de regreso a Ezequiel a la entrada de la Casa, donde el profeta ve agua que sale
del umbral de la Casa hacia el este, por el lado sur del altar. Comienza como un chorrillo, pero
crece y crece hasta que se convierte en un torrente. Entonces fluye al mar Muerto, donde hay una
revivificación de los peces y surge una industria pesquera. A cada lado del torrente hay árboles que
proveen alimento y curación para el pueblo. La visión luego da las herencias de las 12 tribus, sin
pasar por alto al residente forastero ni al principal, y describe la ciudad santa que se encuentra al
sur, con sus 12 puertas que llevan los nombres de las tribus. La ciudad tendrá un nombre muy
glorioso: “Jehová Mismo Está Allí” (48:35).
kj cap. 22 págs. 405-406 párr. 15 La felicidad humana en el Paraíso bajo el Gobierno
Divino
15. ¿De qué estará llena esa sede administrativa, cómo estará allí la presencia de Jehová,
y qué nombre nuevo tendrá la ciudad?
15 Esta sede administrativa semejante a ciudad bajo el reinado del Mesías estará llena del
espíritu de Jehová. Allí abundarán los frutos de Su espíritu para su gloria, a saber: “amor, gozo,
paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, gobierno de uno mismo.” (Gálatas
5:22, 23) Este espíritu fructífero de Jehová operará allí para guiar en todos los asuntos judiciales
de la humanidad. Ayudará a la elevación de toda la humanidad obediente a la perfección de
corazón, mente y cuerpo en el Paraíso restablecido de la Tierra. Jehová, entronizado en su
santuario celestial, aprobará a esta ciudad simbólica y derramará abundantemente su favor sobre
ella. Su presencia divina estará allí por dirigirle él su atención amorosa y benéfica. Por lo tanto,
asegurando esto, la profecía que Él inspiró en Ezequiel termina dándole a esta ciudad cuadrangular
simbólica un nuevo nombre, diciendo: “A la redonda [el perímetro] habrá dieciocho mil codos; y el
nombre de la ciudad desde aquel día en adelante será Jehová Mismo Está Allí.” (NM; Yg; AS) “Y
para siempre jamás el nombre de la ciudad será Jehová-samma.”—Ezequiel 48:35, NEB.
w88 15/9 pág. 27 párr. 23 “Tendrán que saber que yo soy Jehová”
23. ¿Qué debemos hacer ahora para estar entre la humanidad redimida que vivirá en el
Paraíso?
23 Dios, entronizado en su santuario celestial, bendecirá a la ciudad simbólica que ve Ezequiel.
(Léase Ezequiel 48:35.) Esa sede de administración en la Tierra recibirá el nombre de Jehová-
Samah, o “Jehová Mismo Está Allí”. Siga desplegando amor incesante a Dios, y usted podrá ser
parte de la humanidad redimida que viva en el Paraíso, cuando nadie en la Tierra se hallará en
oscuridad espiritual, sino que toda persona sabrá que Jehová es el único Dios vivo y verdadero.
(Habacuc 2:14.) Evite que se le obligue a conocer el nombre de Dios en contra de su voluntad
cuando se destruya a los inicuos. Ejerza fe, y muestre que espera estar entre los sobrevivientes
cuando él cumpla las palabras: “Las naciones tendrán que saber que yo soy Jehová”. (Ezequiel
36:23.)
w99 1/3 pág. 23 párrs. 20-21 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
20, 21. a) ¿Por qué es apropiado el nombre de la ciudad? b) ¿Qué preguntas deberíamos
hacernos al entender la visión de Ezequiel?
20 Observemos las palabras finales de la profecía de Ezequiel: “El nombre de la ciudad desde
aquel día en adelante será Jehová Mismo Está Allí” (Ezequiel 48:35). Esta ciudad no existirá para
dar poder o influencia a los hombres, ni estará allí para imponer la voluntad de ningún ser humano.
Es la ciudad de Jehová, que siempre reflejará su mente y sus caminos amorosos y razonables
(Santiago 3:17). Esto nos da la confortadora seguridad de que Jehová bendecirá la estructurada
sociedad humana de la “nueva tierra” por toda la eternidad (2 Pedro 3:13).
21 ¿No nos emociona la perspectiva que tenemos ante nosotros? De modo que todos hacemos
bien en preguntarnos: “¿Cuál es mi reacción ante las maravillosas bendiciones que se revelan en la
visión de Ezequiel? ¿Apoyo fielmente la labor que efectúan los superintendentes amorosos del resto
ungido y los que serán miembros de la clase del principal? ¿He hecho de la adoración pura el
verdadero centro de mi vida? ¿Aprovecho al máximo las aguas de vida que fluyen hoy tan
abundantemente?”. Que todos sigamos haciendo esto y disfrutemos de las provisiones de Jehová
por toda la eternidad.

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